17 de marzo de 2020

HAY QUE QUEDARSE EN LA CASA


HAY QUE QUEDARSE EN LA CASA


Hay que amar la soledad
en este tiempo que aísla,
ser en el mar una isla,
ser luna en la inmensidad.
Comprender la gravedad,
viendo que la vida pasa
ni siquiera ir a la plaza
y al contagio poner freno,
así lo dijo el galeno:
“Hay que quedarse en la casa”.

Hay que mudarse al desierto
con solo de amigo el sol,
limpiar todo con alcohol,
incluso el futuro incierto.
Hay que zarpar de ese puerto
que al viaje sin fin retrasa,
y amasar de amor la hogaza
de esperanza en la vacuna,
para ver la nueva luna...

Hay que ser un ermitaño
con latido espiritual,
y encerrarse en el corral
donde no ingresa el extraño.
Subiremos un peldaño
porque es fuerte nuestra raza,
si nadie besa ni abraza
es solo por proteger
mientras tanto es menester:
“Hay que quedarse en la casa”.

Los vampiros andan sueltos
y llegaron a los trópicos,
dicen que son microscópicos
y a destruir están resueltos.
Aunque es feo estar envueltos,
tanta protección se basa
en que la epidemia arrasa
desde el polo al ecuador,
por esto ruega el doctor:
“Hay que quedarse en la casa”.

Hay que entibiar nuestra alcoba,
tal vez ejercer de fraile
y en caso de querer baile,
bailar solo con la escoba.
Poner música que arroba
a un estado que traspasa,
servir buen café en la taza
y aplaudir con alegría
que tenemos la poesía,
“para quedarnos en casa”.

Ya vendrán tiempos mejores,
sin dolores ni lamentos,
días para sentimientos
de sol y de hermosas flores.
Días de versos payadores
cantando en una terraza,
sin barbijos ni mordaza
pero hoy es imprescindible
hacer todo lo posible:
“Hay que quedarse en la casa”.

© Rubén Sada. 17/03/2020.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...