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6 de mayo de 2020

EL CAMPESINO (Controversia del siglo cap,5, Indio Naborí vs. Ángel Valiente)


EL CAMPESINO


Naborí Valiente
1 2
Oh, campesino!, mirada Campesino, tierra en pie
escrutante que se pierde con surco de arriba abajo,
por toda una noche verde el oro de tu trabajo
que no sabe de alborada! lo amasa quien mal te ve.
Persisten en tu morada El que no sabe el porqué
miserias precoloniales, de tu mano encallecida,
pues cual hojas otoñales y derrocha y dilapida
sobre tus melancolías el fruto de tu dolor;
van descendiendo los días con burlas para el sudor
lentos, pesados, iguales. de tu ropa percudida.
3 4
El tiempo se ha detenido Ninguna voz llega al alma
en ti, guajiro de acero, de Cuba como tu voz,
por lo que hasta tu sombrero cortante como la hoz,
tiene el color del olvido. guajira como la palma.
El progreso ha convertido En esas noches de calma
en ciudad más de un batey, afiebradas por Vulcano,
y ha mecanizado al buey, tu voz sale por el guano
a la carreta, al arado, huyendo, como si fuera
pero tú sigues parado un pájaro que le huyera
en la hora siboney. a la jaula del verano.
5 6
Hay un monstruo feudalista Cuba eres tú, campesino,
que sólo caña procura con tus manos laboriosas;
y lleva en su sangre impura tú estás en todas las cosas
diabetes capitalista. hondas del patrio destino.
Sordo, voraz, egoísta, En el dolor del camino
no tolera otro sembrado, triste del desalojado,
y por él, por su pecado, en la reja del arado,
el tiempo muerto es tan frío en la polaina, el machete
como un caldero vacío y el herido caballete
sobre un fogón apagado. de un bohío abandonado.
7 8
Hay otro monstruo sombrío Tu voz de engaños dolida
que en sus apetencias de amo se queda en la guardarraya:
no quiere dejar un tramo alguien le impide que vaya
de tierra para un bohío. al Palacio, y ser oída.
Toma la loma, el bajío, El que te exprime la vida
el río, los callejones, te amarra la voz también,
derriba nobles horcones porque su holganza y su bien
y echa familias hambrientas tienen puntos elevados,
a las rutas polvorientas mientras más encarcelados
que van a las poblaciones. tus sentimientos estén.
9 10
Cuando la zafra termina La escuela rural no llega
cesan el “tiro” y el “corte”. más allá de cinco millas
¡Cuánto champaña en el Norte! de donde hiriendo rodillas
En mis campos, ¡cuánta ruina! el político la entrega.
Aquí la gota de harina, Allá en el monte, en la vega,
el parásito, el dolor; a respetable distancia,
allá, ríos de licor llora de olvido una infancia,
en pipas de grifo abierto… y el eco de sus sollozos
¡Ay, sombra del tiempo muerto, se pierde en los calabozos
tiempo muerto y matador! sombríos de la ignorancia.
11 12
¡Oh, machetero –ciclón En la vivienda con techo
que tumba y se tumba él! de guano y piso de tierra,
Tumbas la caña de miel manos de sombras te cierra
y ella te tumba el pulmón. la portada del Derecho.
Te viertes en profusión Tus hijos bajo el acecho
de sudor por cada poro… del parásito maldito,
Caña, caña es tu tesoro, claman justicia, y su grito
pero hay una mano extraña no más que mofas recibe
que te roba sangre y caña del indolente que vive
para transfusiones de oro. en Palacio de granito.
13 14
Jamás es tuyo, veguero, Cuando la maternidad
el tabaco que es tan tuyo. dice a la mujer que hay entre
Tú le enciendes un cocuyo el espacio de su vientre
en el labio al mundo entero. viva una felicidad…
Embriagas al extranjero Allá en triste soledad,
con la hoja más escogida; tierra adentro, la mujer
pero una boca homicida campesina ve nacer
en el festín de un atraco, a su niño en triste cuna,
como se fuma el tabaco al aire, al sol, a la luna
también te fuma la vida. queriendo otra estrella ser.
15 16
Hombre laborioso que Los caminos vecinales
sobre el lomo de la sierra han sido una frustración;
le descubres a la tierra el estrecho callejón
el milagro del café: y tus penas son iguales.
trabajas con honda fe Y cuando aguas torrenciales
y tu premio siempre ha sido inundan siembra y camino,
penas que han ennegrecido ¿quién eres tú, campesino?
el espejo de tu vida, Un preso incomunicado…
como cuando en agua hervida ¿Será porque el hombre honrado
echan tu pulmón molido. no merece otro destino?
17 18
Los afanes invasores El político, funesto
de la caña y el ganado mercader de tu conciencia,
tierra casi no han dejado para su concupiscencia
para los frutos menores. siempre es ánimo dispuesto.
Pequeños agricultores Si te enfermas, está presto
sin depósito de frío, a llevarte al hospital;
transporte ni regadío, te lleva… cura tu mal
van a los intermediarios los médicos que has pagado;
como arroyos tributarios y él, con eso te ha comprado
que van a morir al río. lo más puro: el ideal.
19 20
Eres, oh, tierra profunda Tu día no es este día
de quien te hace florecer, de luz y música y fiesta:
del modo que es la mujer el día de tu protesta
del hombre que la fecunda. no ha llegado todavía.
El que de sudor te inunda, Tu grito de rebeldía
el que te labra y te cuida, será la mejor tonada;
debe vivir de tu vida y Cuba estará empinada
y ser tu dueño y señor… en el marco de tu base,
No hay escritura mejor porque el triunfo de tu clase
que una mano encallecida. es la patria liberada.

LA ESPERANZA (Controversia del siglo cap,4, Indio Naborí vs. Ángel Valiente)


LA ESPERANZA


Valiente Naborí
1 2
Esperanza, teologal La esperanza, siempre buena,
virtud crecida en mi pecho, es una mujer encinta,
y confianza hasta en el lecho risueña, con una cinta
de la tragedia final. verde sobre la melena.
Fortaleza espiritual En sus manos de azucena
con las dudas en porfía, lleva capullos y granos;
pues sin ello no sería y sonríe a los humanos
el hombre vivo exponente como luz entre lo oscuro,
de lucha; y por consiguiente sabiendo que está el futuro
el mundo se estancaría. en su vientre y en sus manos.
3 4
Cuando sorda y despiadada ¿La esperanza? La esperanza
la suerte nos abandona; no retrocede jamás…
cuando todo nos traiciona Dice el pesimismo: “¡Atrás!”
y en firme no queda nada; Y ella: “Caminante, avanza,
cuando con fría mirada no cejes, que en lontananza
la crueldad nos intimida, el sol que buscas descuella.”
la esperanza florecida Y el hombre sigue su huella
de virtudes milagrosas, hasta que encuentra la suerte,
nos llena el alma de rosas o lo sorprende la muerte
y sueños para la vida. con la mirada en su estrella.
5 6
En todo lo que se mueve Abrió su caja secreta
hay una esperanza en pie, Pandora, y se le fugaron
y tiene junto a su fe los Males que se adueñaron
sueños de vapor la nieve. de los hombres y el planeta…
Cuando trágico y aleve Desde entonces, triste, inquieta,
el dolor, abriendo heridas, la humanidad sufre y llora;
destroza y silencia vidas, pero sueña con la aurora
ella, desde sus arcanos, de perpetua bienandanza,
es un cuerpo con cien manos porque aún está la Esperanza
moviendo cosas dormidas. en la caja de Pandora.
7 8
Novia cernida de estrellas Es la Esperanza inmortal
con una tiara de luz el día recién nacido;
para el hombre que en la cruz es la postura en el nido
dejara indelebles huellas. y el botón en el rosal;
Mano abstracta que las bellas es el maná celestial
rutas del triunfo señala; que cayó sobre el Desierto;
rosa que perfume exhala es la vida de lo muerto
hasta en la entraña del lodo, y el dulzor de los abrojos;
eso es la esperanza en todo, es un niño con los ojos
resumen de sueño y ala. fijos en un libro abierto.
9 10
Casi que un adolescente, La esperanza es una oruga
Martí sufre en la cantera –fino estuche sin abrir–
el rigor que nadie hubiera donde late un porvenir
soportado heroicamente. de alas en risueña fuga.
La negrura del presente ¡Cómo la frente se arruga
se siembra un feliz mañana, por una interrogación
porque como una campana cuando –minúsculo avión,
bronceada, en su pecho ardía flor con alas, mariposa–
la esperanza que sería pasea de rosa en rosa
libre la tierra cubana. la dulce realización!
11 12
Cuando la callosa mano La esperanza es un pichón
del labriego tierras labra –sangre de tecla y campana–
y no dice su palabra donde palpita un mañana
su intenso dolor humano, de plumas y de canción.
abre el surco, deja el grano Un día, desde el jergón
en sus entrañas caer, del nido, algo se levanta,
con la esperanza de ver y de una dulce garganta
florecida su labranza: surge un trino enamorado:
ahí fue sudor la esperanza, es un sueño que ha emplumado
fue trabajo y fue deber. vela, se detiene y canta.
13 14
Y cuando un niño ha nacido, Cuando vientos otoñales
al que Dios su luz prodiga, verifican el presagio
junto con él, una espiga, campesino, en un naufragio
de esperanza ha florecido. de cosechas y animales,
Para los padres ha sido llora el guajiro sus males
un feliz alumbramiento; sobre una caída palma;
y a partir de ese momento, pero una vez en la calma,
cuanto se agita en la cuna Ella –promesa de flores–
–llanto o risa–, todo es una dice con siete colores
esperanza en movimiento. la paz de cielo y del alma.
15 16
Cuando el látigo implacable ¿Quién dio a Colón el anhelo
de las dudas nos fustiga, insomne de navegar
la esperanza más que amiga hacia donde forma el mar
es la hermana inseparable. un vértice con el cielo?
Su influencia respetable ¿Quién endulzó su desvelo
tiene la virtud del vuelo; salado de mar profundo?
confianza frente al recelo ¡Ella!, que ante un rubicundo
que nos sorprende y nos crispa sol, ante un verde exquisito,
como una razón de chispa gritó ¡Tierra! y fue su grito
rompiendo la acción del hielo. heraldo de un nuevo mundo.
17 18
Novia de la primavera Ella nace el mismo día
dándose en savia y retoño, que el hombre; crece con él;
cuando en la angustia de otoño le dice: “La vida es miel
se entristece la pradera. y el panal está en tu vía.”
Tu verde en el campo impera El hombre no desconfía
igual que el agua en el río; de su promesa eternal;
no te detiene el estío y si no halla su ideal
y más en llegar persistes por todo el camino largo,
cuando un dolor de hojas tristes muere con el labio amargo
le da vueltas al bohío. y el sueño junto al panal.
19 20
Aquí no hay un corazón Campesino y proletario
donde no esté la esperanza ansiosos de libro y pan,
creciendo en fuerza y confianza junto a la esperanza, van
como en sueños de ilusión. por el nuevo itinerario.
Lo mismo está en la pasión Ahora es la cruz, el calvario,
como en el juicio sereno, la búsqueda cotidiana,
porque paz y desenfreno pero mañana, mañana
son fuerzas en desafío, lirios parirá el espino,
cuando ha tenido un vacío tocado por el destino
la esperanza de estar lleno. nuevo de la especie humana.

LA LIBERTAD (Controversia del siglo cap,3, Indio Naborí vs. Ángel Valiente)


LA LIBERTAD



Valiente
Naborí
1 2
Libertad, palabra de oro ¿Libertad? La libertad
con sabor a sangre pura, no tolera la estrechez:
y en la conciencia madura anchura quieren el pez,
de los pueblos, un tesoro. el ave y la humanidad.
En los hombres sin decoro Quiere el ave inmensidad
prospera la indignidad azul para desplegarse;
porque sin la voluntad puede el pez, al limitarse
de los corazones bravos, fuera del mar, perecer,
de un semillero de esclavos y los hombres quieren ser
no brota la libertad. libres para no asfixiarse.
3 4
Dijo el Apóstol ayer La libertad defendida
con su palabra uniforme: hasta el esfuerzo imposible,
"La libertad es la enorme no es más que el imprescindible
tiranía del deber." oxígeno de la vida.
Para ser libre hay que ser Cuando en tierra sometida
hombre de inmensas virtudes, nos asfixia la opresión,
porque las ineptitudes para la respiración
son fábricas de cadenas, necesaria del vivir,
extorsionando las venas un mártir déjase abrir
de las grandes multitudes. un hueco en el corazón.
5 6
Libertad, prerrogativa Libertad, el indio Hatuey
del espíritu elevado, –rosa de llamas rojizas–
que lleva en lo más sagrado te consagró sus cenizas
su parte interpretativa. en el altar siboney.
En la acción suplicativa Crueles soldados del Rey
no está su realización; incendian al indio bravo,
y hay en toda mediación y el héroe con taparrabo
un propósito pigmeo, sonríe, muere contento…
como señaló Maceo El humo libre en el viento
en el Pacto del Zanjón. siempre es más que un hombre esclavo.
7 8
A mí no me gusta ver El ejemplo es el quetzal
ni a un pájaro en jaula de oro, herido de Guatemala:
donde el canto más sonoro enjaulado, pliega el ala
un sollozo puede ser. en silencio funeral.
La obsesión mía es romper Rechaza, en huelga mortal,
la jaula, y decirle: “¡Al monte! los alimentos vitales
Date a volar, y disponte que le dan las criminales
a ser libre, sin más cruz manos que lo han encerrado…
en las alas que la luz Pueblo digno, encadenado,
para ver el horizonte.” muere como los quetzales.
9 10
Cuando el pueblo americano Jorge Washington, tu espada
bajo el predominio inglés, digna de la loa homérica,
tenía grillos en los pies fue en las tinieblas de América
y una traba en cada mano. primer rayo de alborada.
Junto a Washington –su hermano Inglaterra desangrada
de luchas–, Lincoln se alzó: se va por el oceano,
a los suyos liberó, y cuando es punto lejano
hasta que por manos fuertes de lejana embarcación,
la más triste de las muertes brilla otra constelación
en el camino encontró. bajo el cielo americano.
11
12
Del mundo que anda y progresa Francia, tu Revolución
para un rumbo más feliz, te enderezó las rodillas
es una enorme raíz y lavó viejas mancillas
la Revolución Francesa. como un sangriento jabón.
Danton, con palabra gruesa, Tu faro de redención
fustigó la iniquidad, alumbró a la humanidad,
y en su inmedible ansiedad, desde aquella tempestad
aquel cíclope del verbo, de liberador arrojo…
cogió al siervo y vistió al siervo ¡Jamás un traje tan rojo
con alas de libertad. se puso la Libertad!
13 14
Dessalines –según dijera Toussaint de betún y acero
en sus versos Naborí– con alma de claro día,
fue del corazón de Haití en la espalda te dolía
base, mástil y bandera. el látigo del negrero;
Como si tenido hubiera y el dolor te hizo guerrero
águilas en cada mano, –vórtice de la inquietud–,
puso un vuelo en cada hermano para que una multitud
y un resorte en cada cosa, de hombres en silencio largo,
para conquistar la hermosa despertara del letargo
libertad del pueblo haitiano. zombie de la esclavitud.
15 16
Palacios, el orador Bolívar de acero y miel,
de la Argentina que ardía, yo tiemblo cuando te evoco:
en la palabra tenía Capitán del Orinoco
un puño libertador: con los Andes por cuartel.
El recuerdo de su amor Los cascos de tu corcel
por su patria, predomina iban soltando centellas,
y a la Historia le camina y no dejando ni huellas
a pasos de paladín, de siervos y de tiranos,
como lo hace San Martín te salían de las manos
entre Chile y Argentina. pueblos libres como estrellas.
17 18
Donde hay esclavos, no hay gloria: Libertad, tú haces leones
los esclavos en cuestión de la paloma y el galgo:
no son una patria: son así volvió el cura Hidalgo
la vergüenza de la Historia. arengas sus oraciones…
Eso prendió en la memoria Por sucumbir en gestiones
del Titán –sol y jinete– de liberación humana,
hasta que en San Pedro, al fuete linda enseña mejicana,
de la batalla cayó dulce bandera de gloria,
y Cuba se le encendió en el mástil de la Historia
en el filo del machete. flotando está su sotana.
19 20
El primer sacrificado ¡Oh, Martí, la dignidad
por la humana redención tuvo tal grandeza en ti,
debía tener un panteón que basta decir Martí
en cada espíritu honrado. para entender Libertad!
Él cayó crucificado No has visto tu voluntad
para que le mundo avanzara, realizada todavía;
y aquellos que él libertara pero confía, confía,
yendo al Calvario y la Cruz, que, tras las sombras corsarias,
ciegos para tanta luz limpias manos proletarias
le han escupido la cara. están haciendo tu día.

Con tu visita yo vibro./ Tu regalo apreciaré,/y te obsequiaré mi libro/ si me invitas un café.

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