17 de julio de 2024

PORQUE SON, NIÑA, TUS OJOS VERDES (BÉCQUERDANCE - RIMA XII) de Gustavo Adolfo Bécquer

 

*BÉCQUERDANCE - RIMA XII*
*PORQUE SON, NIÑA, TUS OJOS VERDES*

¿Porque son, niña, tus ojos, verdes como el mar te quejas? Verdes los tienen las náyades, verdes los tuvo Minerva, y verdes son las pupilas de las hurís del Profeta. El verde es gala y ornato del bosque en la primavera. Entre sus siete colores brillante el iris lo ostenta. Es tu mejilla temprana rosa de escarcha cubierta, en que el carmín de los pétalos se ve al través de las perlas.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.
Y sin embargo, sé que te quejas, porque tus ojos crees que la afean: pues no lo creas, pues, no lo creas. Que parecen sus pupilas, húmedas, verdes e inquietas, tempranas hojas de almendro que al soplo del aire tiemblan. Es tu boca de rubíes purpúrea granada abierta que en el estío convida a apagar la sed con ella.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.
Y sin embargo, sé que te quejas, porque tus ojos crees que la afean: pues, no lo creas, pues, no lo creas. Que parecen, si enojada tus pupilas centellean, las olas del mar que rompen en las cantábricas peñas. Es tu frente que corona crespo el oro en ancha trenza, nevada cumbre en que el día su postrera luz refleja.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.
Y sin embargo, sé que te quejas, porque tus ojos crees que la afean: pues, no lo creas, pues, no lo creas. Que, entre las rubias pestañas, junto a las sienes, semejan broches de esmeralda y oro que un blanco armiño sujetan. ¿Porque son, niña, tus ojos verdes como el mar te quejas? Quizás si negros o azules se tornasen, lo sintieras.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.
AUTOR: GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (AÑO 1868)

16 de julio de 2024

YO SOY POESÍA (BÉCQUERDANCE, RIMA V de Gustavo Adolfo Bécquer)

 

BÉCQUERDANCE: RIMA V

"YO SOY POESÍA"


Espíritu sin nombre, indefinible esencia,
yo vivo con la vida sin formas de la idea.
Yo nado en el vacío, del sol tiemblo en la hoguera,
palpito entre las sombras y floto con las nieblas.

Yo soy el fleco de oro de la lejana estrella,
yo soy de la alta luna la luz tibia y serena.
Yo soy la ardiente nube que en el ocaso ondea,
yo soy del astro errante la luminosa estela.

[Estribillo]
Yo, en fin, soy ese espíritu, desconocida esencia,
perfume misterioso de que es vaso el poeta.

Yo soy nieve en las cumbres, soy fuego en las arenas,
azul onda en los mares y espuma en las riberas.
En el laúd soy nota, perfume en la violeta,
fugaz llama en las tumbas, y en las ruinas yedra.

Yo atrueno en el torrente y silbo en la centella
y ciego en el relámpago y rujo en la tormenta.
Yo río en los alcores, susurro en la alta yerba,
suspiro en la onda pura y lloro en la hoja seca.

[Estribillo]
Yo, en fin, soy ese espíritu, desconocida esencia,
perfume misterioso de que es vaso el poeta.


Yo ondulo con los átomos del humo que se eleva
y al cielo lento sube en espiral inmensa.
Yo en los dorados hilos que los insectos cuelgan,
me mezco entre los árboles en la ardorosa siesta.

Yo corro tras las ninfas que en la corriente fresca
del cristalino arroyo desnudas juguetean.
Yo en bosques de corales que alfombran blancas perlas,
persigo en el océano las náyades ligeras.

[Estribillo]
Yo, en fin, soy ese espíritu, desconocida esencia,
perfume misterioso de que es vaso el poeta.
(BIS)


Yo en las cavernas cóncavas do el sol nunca penetra,
mezclándome a los gnomos contemplo sus riquezas.
Yo busco de los siglos las ya borradas huellas
y sé de esos imperios de que ni el nombre queda.

Yo sigo en raudo vértigo los mundos que voltean,
y mi pupila abarca la creación entera.
Yo sé de esas regiones a do un rumor no llega,
y donde informes astros de vida un soplo esperan.

Yo soy sobre el abismo el puente que atraviesa,
yo soy la ignota escala que el cielo une a la tierra.
Yo soy el invisible anillo que sujeta
el mundo de la forma al mundo de la idea. 

[Estribillo]
Yo, en fin, soy ese espíritu, desconocida esencia,
perfume misterioso de que es vaso el poeta.

AUTOR: GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.
RIMA V - AÑO 1868.



9 de julio de 2024

EL CUCHARÓN DE LA ABUELA

 

EL CUCHARÓN DE LA ABUELA


[ESTRIBILLO]

Yo conozco un cucharón de colosal energía
para calentar la encía, el alma y el corazón.
No te alcanza una ración y un plato no te consuela,
cuando el tiempo está que hiela su mesa está siempre lista.
¡No hay frío que se resista al cucharón de la abuela!



[ESTROFA 1]
Con cariño a su familia la abuela enciende el fogón,
su amor en ebullición nos sostiene y reconcilia.
Fría afuera es la vigilia pero el mantel da calor,
se sirve con el amor que enseña la vieja escuela,
se parece a un corazón el cucharón de la abuela.

[ESTROFA 2]
El aire se va llenando de experiencia y trayectoria,
morrón, papa y zanahoria, y un ajo de contrabando.
Se está el agua calentando mientras la cebolla pela,
el guiso va a toda vela y con pollo en pedacito,
¡cuánto aviva el apetito el cucharón de la abuela!

[ESTRIBILLO]
Yo conozco un cucharón de colosal energía
para calentar la encía, el alma y el corazón.
No te alcanza una ración y un plato no te consuela,
cuando el tiempo está que hiela su mesa está siempre lista,
no hay frío que se resista al cucharón de la abuela.


[ESTROFA 3]
Con laurel, pimienta y sal y un poquito de romero,
un tomatito casero le da perlas de coral.
No le viene nada mal verdurita de la quinta
y medio choclo prestado ruega pronto la cazuela,
la panza trina un socorro al cucharón de la abuela.

[ESTROFA 4]
El plato es un sol radiante y a la helada le sonríe,
aunque afuera el clima enfríe y el cielo precise un guante.
Después de este olor fragante el invierno se cancela,
ya no es una castañuela cada diente que tirita,
y el cucharón toma forma del corazón de la abuela.

[ESTRIBILLO]
Yo conozco un cucharón de colosal energía
para calentar la encía, el alma y el corazón.
No te alcanza una ración y un plato no te consuela,
cuando el tiempo está que hiela su mesa está siempre lista,
no hay frío que se resista al cucharón de la abuela.


© Rubén Sada. 8/7/2024.




2 de julio de 2024

CON CARTÍLAGOS DE UNIÓN

 

CON CARTÍLAGOS DE UNIÓN

 

Nuestros pasos se acompasan
con latidos que rebasan
en la órbita de ensueño
donde el sol trazó el diseño.
Universos en abrazos 
en el aire forman lazos,
suspendidos en un vuelo
sobre el manto azul del cielo.

Las estrellas nos observan
y sus luces nos preservan,
dibujando en el vacío 
un sopor de escalofrío
en susurros de la brisa 
cada arpegio se improvisa,
y en la danza de los vientos 
se entrelazan nuestros cuentos.

Cuando escucho esta canción 
permanezco en suspensión,
flota el aire en mi pulmón 
con etérea inspiración.
Nuestras alas de ilusión 
en espacios sin timón,
con cartílagos de unión 
¡hacen nido en el mismo corazón!

Cada verso es un suspiro 
en el eco de un zafiro
y en el éter del silencio 
hallo el cálido consenso.
Con las manos enlazadas, 
nuestras alas elevadas
van tejiendo en el espacio 
un anhelo de topacio.

Y es porque vivo en suspensión onírica,
cuando volamos en la estrella idílica,
y tu mirada se hace más lumínica
si nos acercamos: ¡al sol!

Cuando escucho esta canción 
permanezco en suspensión,
flota el aire en mi pulmón 
con etérea inspiración.
Nuestras alas de ilusión 
en espacios sin timón,
con cartílagos de unión 
¡hacen nido en el mismo corazón!
 
© Rubén Sada. 2/07/2024.
Poema convertido en la canción: EN SUSPENSIÓN ONÍRICA, que se puede escuchar en Youtube aquí:


 
 
 



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