Mostrando las entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas

29 de octubre de 2023

LA MÁQUINA DE IMPEDIR

 

Fotografía: Phil Penman

LA MÁQUINA DE IMPEDIR

 

Trabajó desde muy chavo
y agachó el lomo en su vida,
por ganarse la comida
con coraje y sudor bravo.
Se esforzó a nivel esclavo
con tal de sobrevivir,
hoy se apaga su latir
y ya está sin combustible
enfrentando a lo imposible:
La máquina de impedir.

Esa máquina opresiva
que a todo le pone estorbos,
que lo obliga a tragar sorbos
de dolor, en carne viva.
Cada cráter que él esquiva
desde el cénit al nadir,
es un paso al porvenir
ganado con sacrificio,
pone fuera de servicio
la máquina de impedir.

Pudo vencer artimañas
y enfrentó todos sus miedos,
desenredó mil enredos
y movió muchas montañas.
Se quemaba las pestañas
para a su cráneo nutrir,
y estudiando hasta morir
aprender fue su deleite,
aunque hoy desborde de aceite
la máquina de impedir.

En horizontes de plomo
ve que el semáforo sangra,
y un país que se desangra
tiñe el cielo monocromo.
Latigazos en el lomo
gritan: “¡Deja de existir!”
Pero insiste en resistir
pues no le falta hidalguía,
traba con alevosía
la máquina de impedir.

Nubarrones de cinismo
se abalanzan desde el orbe,
ya no hay ley que no le estorbe
y lo empuje hacia el abismo.
Quieren matar su lirismo
y hacer guano del zafir,
pero él lucha por vivir
a pesar de seis decenios,
mientras vence con ingenios
la máquina de impedir.

Aunque es la que más produce
y lacera en forma diaria,
la terrible maquinaria
a ser momia no lo induce.
Madruga el buey. Sale al cruce
y se esfuerza en producir,
con la fe de resurgir
cual ñandú de un simple huevo,
y desactivar de nuevo
la máquina de impedir.

© Rubén Sada. 29/10/2023.



2 de abril de 2010

DE SER COMO SOY, ME ALEGRO (poema contra el racismo, de Nicómedes Santa Cruz)

racial, amistad, poema, racismo, crítica


DE SER COMO SOY, ME ALEGRO

de Nicómedes Santa Cruz, Perú, 14 de agosto de 1949

De ser como soy, me alegro,
ignorante es quien critica.
Que mi color sea negro
eso a nadie perjudica.

En medio de mi pobreza
vivo en forma muy decente,
ni al amigo ni al pariente
pido ayuda en mi tristeza.
Si es orgullo o si es torpeza
mi modo de ser celebro:
Lo tomado lo reintegro,
pago favor con favor,
y si negro es mi color
de ser como soy, me alegro.

Dentro de mi rectitud
tengo un corazón muy grande,
sirvo a cualquiera que mande
si al mandar tiene virtud.
¿Verán en mí, esclavitud
porque sirvo a gente rica?
Yo respondo a quien se ubica
al centro del subibaja:
Si es esclavo el que trabaja
ignorante es quien crítica.

Miro con gran displicencia
a quien ponga mala traza
porque le asuste mi raza
o le asombre mi presencia.
Y si alguno en su insolencia
me compara con un cuervo
tal injuria desintegro
con esta frase tan corta:
¡Si no molesto, qué importa
que mi color sea negro...!

Ni el color ni la estatura
determinan el sentir,
yo he visto blancos mentir
cual menguada y vil criatura.
Por esto, mi conjetura
no es dogma que se complica.
Muy claramente se explica
que, viviendo con honor,
nacer de cualquier color,
eso a nadie perjudica.

Autor: Nicómedes Santa Cruz (Perú)

Con tu visita yo vibro./ Tu regalo apreciaré,/y te obsequiaré mi libro/ si me invitas un café.

Invitame un café en cafecito.app