30 de junio de 2020

100 VERSOS ENDECASÍLABOS


100 VERSOS ENDECASÍLABOS


25 MELÓDICOS (3ª-6ª-10ª)

En la ausencia se extrañan los valores
La experiencia te premia con amigos
Malviviente tristeza que me daña
Con la pena de hallarte tan distante
Con la ríspida hiel de los engaños
Complaciendo la voz de mi apetito
Me pregunto por qué, mas no hay respuesta
Vuelvo al crimen de no saber de ti.
Del volcán que acrisola nuestro incendio
Aterrizo en la luz de tu mirada
Por la dulce amargura de mis horas
No me digas que ya no quieres verme.
Es un díptico encuentro de poetas
Nuestra vida se va, se va muy lejos
El amor es un curso de aritmética
Yo te pinto en el lienzo de mi piel.
Si soñar nada cuesta, pues soñemos
contaré hasta mil uno dos tres cuatro
Si un millón de caricias yo pudiera
Ya llegué a tu fulgor que me encandila
Trabajando en la siembra del esfuerzo
Estoy bien, me levanto, sigo vivo.
En la órbita ciega del engaño
El encuentro conmigo es inminente
El zarpazo violento del destino

25 HEROICOS (2ª-6ª-10ª)

Poeta, quiero ver cómo improvisas
Siguiendo trayectorias estelares
La vida se nos va por un instante
Por qué si el sol sonríe el cielo llora
Me llevas a un camino sin retorno
Heroico endecasílabo que acosas
Atrévete en el viento a improvisar
Luciérnaga que alumbras mis deseos
El gato del vecino no improvisa
Camello que en mis sueños me jorobas
Mi perro corre más que una gacela
Mi gato duerme más que una marmota
Aviento una palabra en mi cuaderno
Mi verso es latigazo para el viento
No puedo detenerme cuando escribo
Sonetos que son pócima del alma
La esdrújula en mi verso no se asoma.
El cosmos se contenta cuando escribo
Mi suegra me cocina un buen arroz
Si pides una esdrújula, lo siento
Me voy a navegar por el Atlántico
El frío me obligó a sacar el poncho
En plena oscuridad me alumbra un foco
Nos citan concurrir al manicomio
Yo puedo ser la voz de tu conciencia
25 ENFÁTICOS (1ª-6ª-10ª)

¿Cuándo me premiarás, azar mezquino?
Duermo con la mirada enceguecida
Luna que en esta noche de despojos
Llevo cargando al hombro mil estrellas.
Viento que me transportas su perfume
Sé que vendrás por mí si el mes acaba
México ha producido un buen poeta
Triste ha de ser mi voz sin tus oídos
Amo el murmullo fiel del horizonte
Cerca yo tengo vida de tu voz
Pronto que se me quema la comida
¡Mítica oscuridad! ¡No me encarceles!
Cárcel, no lograrás quemar mis versos
Voy por un laberinto que es oscuro
Ciego de la pasión eternizada
Pizza que con locura te deseo
Mundos que aventuráis confinamientos
Sordo de tanto amor que cae al piso
Válido es recurrir a un buen psicólogo
Calvo me quedaré, así me iré
Tierra que de mi carne estás hambrienta
Árbitro de este juego ¿dónde estás?
Sórdida oscuridad, ¿por qué me pesas?
Mientras la luna brille, viviré.
¡Ánimo! Te faltó tan solo un poco

25 SÁFICOS (4ª-8ª-10ª)

Sirvo café con el azúcar glas
Con el apremio del clavel que llora
Tengo al reloj robando instantes malos
Llego del sol atravesando espacios
Sin un espacio para dar mi verso
Si se apagara mi farol onírico
Una docena de gladiolos muertos
Comprenderás que mi importancia es nada
En ti encontré la verdadera vida
Con la carrera que acelera el paso
Y yo me quedo con tus versos buenos.
Desde Argentina vuela un verso ahora
Sobre el paisaje gritaré un poema
Con la palabra no será enterrada
Debo entender que tanta vida marcha
Al horizonte le sangró la boca
Computadora, celular, libreta
A la llanura la entristece el llanto
La luna brilla sin parar ¿por qué?
Somos atletas del endecasílabo
Nuestra amistad y nuestros versos son
Bellas rapsodias de un arcón de oro
Voy a Argentina entretejiendo versos
Este ejercicio no lo hará cualquiera
Este ejercicio me reanima el tiempo

© Rubén Sada y Joel Márquez Sánchez

DERROTA


DERROTA

Es la dulce acrimonia del fracaso
tu maestra en la escuela de la vida
la derrota no siempre es la vencida,
la revancha es laurel en el ocaso.

Un camino escarpado se hace raso
si te pones de pie ante la caída,
solo está en cada cual lo que lo impida
y avanzar cada día un solo paso.

¿Acaso el cielo es límite a las aves?
Si agitando sus alas lo atraviesan,
volviendo al nido a sus polluelos besan.

Si pierdes libertad, busca las llaves.
Si caes en un pozo, ya no caves
y besa a quien tus penas le interesan.

© Rubén Sada. 30/06/2020.



29 de junio de 2020

CAMINANDO EL ABECÉ


CAMINANDO EL ABECÉ


¿Qué culpa tiene esta hoja
que la manche con mi verso?
Cada letra es universo
que al silencio gris despoja.
Una inquieta paradoja
me dicta: “En vano no fue”:
Hoy camino el ABECÉ
y en dirección a la zeta,
cuando me encuentre en la meta
venceré, ¡sí! Venceré.

Al principio nada era
y al comenzar todo fue,
fue el génesis abecé
en el girar de una esfera.
Al gotear de la primera
gota que a la piedra labra,
aturdiendo a la macabra
anatomía del silencio,
surgió lo que reverencio:
Amaneció la palabra.

Bagaje de un verso bueno
que se gesta de la fe,
la palabra es puntapié
que brota dentro del seno.
Brillo de sol, siempre pleno
que pone luz a mil rosas,
las palabras armoniosas
conjugan abecedarios
y forman vocabularios
Bellos, que describen cosas.

Cada letra es cromosoma
y debo hacer hincapié:
la palabra es abecé
de la lengua y del idioma.
Caracteres que de Roma
nos legaron los ancestros,
más de un milenio de diestros
versos de raíz prosaica
recibimos de la arcaica
Castilla de los maestros.

© Rubén Sada. 29/06/2020.

AGRADECIMIENTO A JOEL MÁRQUEZ SÁNCHEZ


AGRADECIMIENTO A JOEL

Tú eres un cazador
de octosílabos y versos,
que se encuentran muy dispersos
en el habla de rigor.
Y con oído avizor
te muestras coleccionista,
porque eres un gran artista
de la palabra, Joel,
si viviera aquí Espinel
te honraría repentista.

© Rubén Sada. 29/06/2020

28 de junio de 2020

GUANACO


GUANACO

Quisiera ser un guanaco
de esos de la Patagonia,
y trotar con parsimonia
en el libre suelo opaco.
Que el viento me haga arrumaco
y que el cardal me acaricie,
arrancarle a la planicie
uno que otro pasto duro,
ahí tendría más futuro
que un humano en su desquicie.

Podría bajar la nube
cerúlea hasta el lago yermo,
y al fósil de un paquidermo
darle alas de un querube.
Desde el rocío que sube
del espíritu del lago,
podría beber un trago
elogiando a las retamas,
y a sus amarillas ramas
regalarles un halago.

Lograría conversar
con el chilko y su dulzura,
y un cóndor desde su altura
me ofrecería un collar.
La ballena desde el mar
me retaría a carreras,
no habría razas, fronteras
que limiten mi calibre
de ser guanaco y ser libre
trotando mil primaveras.

Quisiera ser un guanaco 
para escupir la simiente
del violador, del demente,
de la asesina y del caco.
Rumiaría aunque esté flaco
y que me vista el paisaje,
la meseta en su hospedaje
me daría libertad,
sin la falsa humanidad
de copiar lo que es salvaje.

Conquistaría la nieve
y mi reino fundaría
desde el monte a la bahía
con piedritas en relieve.
Ante un volcán que se eleve
desde el cráter más bellaco
lograría un sueño alpaco
y en mi mundo merecido,
jamás estaría aburrido
bajo este pelo guanaco.

Pero no, no pudo ser,
me tocó nacer humano,
en un claustro cotidiano
que no me deja crecer.
Desde aquí no puedo ver
el sol de mi Patagonia,
y esta cuita testimonia
el grito de mi silencio,
y un futuro en que sentencio
beber más de esta acrimonia.

© Rubén Sada. 27/06/2020.
(Video superior: Gendarmería Nacional salva a un guanaco enredado en un alambrado por accidente).


23 de junio de 2020

GUANAJAY

GUANAJAY

Dedicado a José Ubaldo Izquierdo Hernández
Cuba, “Primavera Negra”,
La Habana del dos mil tres,
celda estrecha, lobreguez
y un enfisema se integra.
La barbarie vil se alegra
colapsando a su pulmón,
mientras golpe y burujón
se le ensañan con la vida,
de nada valdrá la huida
de Guanajay, la prisión.

Allí es cada día eterno
y en la gris monotonía,
desde su celda sombría
el preso llena un cuaderno.
Las denuncias del infierno
le provocan muchos daños,
palos, castigos, regaños
en una ergástula agreste,
y un fallo que lo amoneste:
pena de dieciséis años.

Ratas, mosquitos y peste,
para aguantar, psicofármacos,
y mercado negro en fármacos
que no evitan que se infeste.
Bendición de un arcipreste
no logra mejora diaria,
al cielo va su plegaria
y éste le devuelve un saldo,
siete años para Ubaldo
por rebelión carcelaria.

© Rubén Sada. 23/06/2020.


La suma de años de condena que recibieron los 75 presos por el régimen comunista cubano en 2003, asciende a 1075 años.


¡BASTA YA, ESTÓLIDO COCUYO!


¡BASTA YA, ESTÓLIDO COCUYO!


Tienes suerte de estar bajo la sombra
de la copa del árbol más gigante,
si castiga el granizo en un instante
te brindará una protección que asombra.
.
Tu procaz habla estólida lo nombra
de “enemigo”, jamás de fiel amante,
mas, será su paraguas de diamante
el que da escudo a tu indefensa alfombra.
.
¿Qué diagnóstico errado te obnubila
y enceguece a la luz de tu cocuyo?
¡El gigante te cuida y te vigila!
.
La doctrina Monroe hoy es un logro
y de todo mi análisis concluyo
que es más gigante tu idiotez que el ogro.
.
© Rubén Sada. 23/06/2020.



22 de junio de 2020

TREINTA AÑOS


TREINTA AÑOS


Treinta años, el comienzo 
de la vida en plenitud, 
madurez y juventud,
un cóctel de gozo inmenso. 
Toda la dicha condenso 
para vos, genio prolífico, 
Fernando, niño científico, 
buen fruto de mi raíz... 
¡Que los cumplas muy feliz, 
mi Fer, muchacho magnífico!


© Rubén Sada, 22-06-2020.

En este día tan especial, a mi hijo Fernando, con todo el amor de padre.

21 de junio de 2020

HOMENAJE AL POLICÍA


AL POLICÍA

Mi homenaje al policía
que cuida nuestro ranchito,
y protege del delito
sea de noche o de día.
Mano diestra del usía
y guardián de la mañana,
apresa mente villana,
inspira respeto, asusta,
vos regálame un “me gusta”
que sino te meto en cana.
© Rubén Sada. 11/05/2020.



20 de junio de 2020

CONFISCACIONES



CONFISCACIONES

—Beba lágrima salobre,
nuble el llanto que lo aterra,
trague arena, coma tierra...
¡Pero entréguenos su cobre!
No nos importa si es pobre
o si es un acomodado,
desde hoy queda confiscado
por esta “rovolución”,
escuche con atención
señor: “Esto es del Estado”.

—Su propiedad hoy es nuestra,
resígnese a la derrota
y si hay que ir a la picota,
saldrá usted a la palestra.
En este acto se secuestra
lo que enumera el listado,
comencemos el dictado...
¡Deberá entregar a su hijo!
Perdón, señor, ¿qué me dijo?
—¡Sus hijos son del Estado!

—Vaciaremos su heladera
y el sueldo de cada mes
disminuirá en su vejez
dentro de nuestra frontera.
Su vida por la bandera,
su tiempo queda prendado,
nos hemos apoderado
de su coche y de su casa...
Señor, ¡dígame qué pasa!
—Su casa ya es del Estado.

—Vivirá en este tugurio
bajo la sombra del hampa,
será un paria en esta pampa,
presagio de un mal augurio.
Su lenguaje será espurio
como el de un encarcelado,
un dialecto mal hablado
que sabrá a su identidad...
Señor, ¡quiero libertad!
—Pertenecerá al Estado.


—Un número lucirá
en su mano y en su frente,
catalogado de gente
con un derecho, (quizá).
Su herencia caducará
y lo que hubiera heredado
también quedará incautado...
Señor, no vivo en mansión
ni me alcanza la pensión...
—Su dinero es del Estado.

—Deberá pagar impuestos
de los más altos del mundo,
de su trabajo fecundo
vivirán los más modestos.
Y si no trabajan estos
será ¡usted el acusado
de haberlos perjudicado
y robar su voluntad!
¡Devuelvan mi dignidad!
—Su vida ya es del Estado.

© Rubén Sada. 21/02/2020.




LE VOY PONIENDO LA NOTA


LE VOY PONIENDO LA NOTA

Mi espinela vuela alada
sobre el Atlántico mar,
emigra de un paladar
que bebió el agua salada.
En la bóveda nublada
que derrama gota a gota,
vuelo más que una gaviota,
portando hierba en su hocico
y a este verso, con mi pico,
"le voy poniendo la nota".

Vuela mi cabeza ignota
entre estrellas que titilan,
y con luces que encandilan
le voy poniendo la nota.
Si acaso un ala está rota
la arreglaré con esmero,
emparcharé su agujero
con un verso curativo,
vuelo feliz de estar vivo
en un sábado de enero.

Al entonar de mi canto
me acompañan los cantores
decimistas, payadores
con versos de lindo encanto.
La tarde descuelga el manto,
y ya hubo un ala rota,
hoy de mi guitarra brota
la milonga y la emoción,
al vibrar de un diapasón
"le voy poniendo la nota".

Cada décima gorjeo
desde este intenso follaje,
y se viste mi plumaje
de lo que en el día leo.
Soy un ave de Borneo,
una guitarra que azota
mi letra nunca se agota,
y vibra en mi mente lerda,
dedo a dedo, a cada cuerda
"le voy poniendo la nota".

Con agitado aleteo
vuela payando en el orbe,
y mientras más rima absorbe,
más canta su canturreo.
En los brazos de Morfeo,
de su lira un verso brota,
parece que asciende y flota
mientras vibra un decimal,
y en un vuelo celestial
le voy poniendo la nota.

Con este vino virtual
y bebiendo este licor,
mi boina de payador
es canto tradicional.
Genera el ser nacional
mi espíritu decimero,
va ajustando el clavijero
y mi música le acota,
le voy poniendo la nota 
en un sábado de enero. 

Le voy poniendo la nota
a la noche de este día,
y admiro la valentía
del que aprende gota a gota.
El que empieza en bancarrota
y crece, con mucho esmero,
el que se siente un guerrero
seguro tendrá futuro,
aunque su hoy sea duro
en un sábado de enero.

Con la maraca que empuña
y con mi boina de vasco,
se pueden llevar un chasco
y enredarse en mi pezuña.
Déjenme que yo les gruña
aunque mi ala esté rota,
mi pingo no vuela, trota,
tiene poca juventud,
pero aun con lentitud
le voy poniendo la nota.

Mi décima no es derrota,
es un canto de amistad,
aprieta con la verdad
y a la mentira acogota.
Flagela, fustiga, azota,
arrasa más que el pampero,
es lobo con el cordero
y por eso la practico,
en tanto un vino a mi pico
moja un sábado de enero.

Entiendo qué dice el punto,
profundas dicotomías,
que sirven para poesías
y para armar contrapunto.
Pero hoy no es el asunto,
hoy contrapuntear no quiero,
puedo patear un tablero
o una duda existencial,
y va a probar mi bozal
en un sábado de enero.

De pie en este mes de enero,
firme permanezco estoico
y esgrimo mi pecho heroico
con versos del romancero.
En mis rimas reverbero
lo que de mi alma explota,
la idea mi mente frota
cual lámpara de Aladino,
y con mi abrazo argentino
le voy poniendo la nota.

© Rubén Sada. 4/01/2020.

18 de junio de 2020

EN EL JARDÍN DE ENRIQUE



 🌺 EN EL JARDÍN DE ENRIQUE 🌺 


Hay un espacio de ensueño
de la vida natural,
un vergel espiritual
con un colibrí pequeño.
Es un rincón hogareño
con trinos que dan repique,
será un honor que te explique
y si me das tu permiso,
te invitaré al paraíso,
allí en el jardín de Enrique.
🍀
Tiene plantas de ornamento
que saludan cada día
al sol de la poesía,
viajero del firmamento.
Tiene caricias de viento
y mariposas en danza,
sobre un ficus de esperanza
que es un bálsamo a la psique,
aquí en el jardín de Enrique
con la paz se firma alianza.
🍀
Su amiga es una modelo
con la que habla taciturna,
pura belleza nocturna,
risa espejada del cielo.
Y en fantasía y desvelo
entonan plácidos grillos
unos acordes sencillos
con perfume de limón,
y una achira en el balcón
saluda a unos pajarillos.
🍀
En el fondo hay un fortín
y una mesa que concilia
el festejo en la familia,
pan y brindis del festín.
Entre perfumes jazmín
exploran dos compañeros,
caninos aventureros
que le dan un amor fiel,
este edén es un jagüel
de zorzales y jilgueros.
🍀
En su otoño es la alborada
que bendice con rocío,
a brotes que en el estío
pintan verde la sembrada.
La fresca sombra templada
luego que la nube llora,
al poeta lo enamora
en su inspiración bohemia,
y su musa allí lo premia
con el trinar de la aurora.
🍀
En el oasis de esos días
de verano, otoño, inviernos
y primaveras de eternos
soles de policromías...
Natura le da energías
y él la hace que multiplique
lo que ella le predique
en este vital ambiente,
poesía que se siente
aquí en el jardín de Enrique.
🍀
© Rubén Sada. 18/06/2020.

17 de junio de 2020

RECETA DE OMELET (Décima espinela, de Rubén Sada)


OMELET

(Décima espinela, de Rubén Sada)
De chef no tengo carnet, tampoco de cocinero, pero cuando de hambre muero me siento el mejor gourmet. Voy a hacerme un omelet que tal vez me calme el hambre, ya estoy sintiendo calambre mientras caliento el aceite, me imagino qué deleite para comerlo con fiambre. La sartén está caliente, y ya se siente el olor, lo que se hace con amor sale rico felizmente. Un huevo es el ingrediente que le robé a la gallina, pizca de leche y harina y luego que allí lo rompo, lo doy vuelta como un trompo y en un rato se cocina. Le agrego pimienta y queso, panceta, choclo y tomate, y ya el paladar me late al ver cómo queda eso. El ciboulette, lo confieso, le da un gusto que me mata, le agrego jamón de pata y un poco de condimento, y si esto no es alimento, ¡dígame de qué se trata! Luego al medio corto el pan y relleno este bocata, y con algo de patata me preparo para el plan. Aquí me siento un bacán cocinando en mi chalet, descorché un buen Cabernet y ya está listo el banquete, ¡quedó joya, rechupete, cocinar un omelet! © Rubén Sada. 25/05/2020.