5 de abril de 2026

EL EFECTO DE RETROCESO (Backfire effect) o LA RESISTENCIA AL CAMBIO DE RUMBO


EL EFECTO DE RETROCESO
(Backfire effect)
o
LA RESISTENCIA AL CAMBIO DE RUMBO


Existe un fenómeno psicológico documentado que desafía la lógica básica: Cuando una persona recibe evidencia clara de que está equivocada, en lugar de cambiar de opinión, muchas veces refuerza aún más su creencia original Este efecto se conoce como “backfire effect” o efecto de retroceso, y pone en evidencia que la mente humana no funciona bajo principios puramente racionales. Este fenómeno ha sido estudiado en el contexto de creencias políticas, científicas y personales. Cuando una idea está profundamente integrada en la identidad de una persona, dejarla ir no es simplemente corregir un error. Es perder una parte de sí mismo. Por eso, la mente reacciona como si estuviera siendo atacada , no informada  La evidencia no se procesa como información, sino como amenaza. Investigaciones en psicología cognitiva han mostrado que este efecto se activa especialmente cuando las creencias están ligadas a emociones intensas o a pertenencia grupal. No se trata solo de lo que se piensa, sino de lo que ese pensamiento representa. Cambiar de idea puede implicar quedar aislado, perder coherencia interna o cuestionar decisiones pasadas. Lo más interesante es que este mecanismo no distingue entre ideas correctas o incorrectas. Funciona de la misma manera en ambos casos. Su objetivo no es proteger la verdad, sino la estabilidad psicológica. Y en ese sentido, es extremadamente eficiente. Porque permite mantener una narrativa consistente incluso frente a evidencia contradictoria. Este fenómeno obliga a replantear la forma en que se entiende el debate, la persuasión y el aprendizaje. No basta con presentar datos. No basta con argumentar mejor. Si la identidad está en juego, la lógica pierde peso frente a la necesidad de coherencia. Por eso, muchas discusiones no son intercambios de ideas, sino defensas de estructuras internas. Comprender esto no lleva al escepticismo absoluto, sino a una forma más sofisticada de análisis  Permite ver que la resistencia al cambio no es simple ignorancia, sino un proceso psicológico complejo. Y en ese reconocimiento hay una herramienta poderosa: La capacidad de observar las propias creencias no como verdades absolutas, sino como construcciones que pueden ser revisadas sin que eso implique una amenaza existencial.
— Anónimo / Visto en Internet. La base del texto proviene de estudios sobre el backfire effect, término acuñado por los politólogos Brendan Nyhan y Jason Reifler en 2010 y se resume en que: A veces, corregir a alguien puede reforzar su creencia errónea (sesgo de confirmación).

24 de marzo de 2026

REHENES DE LAS SOMBRAS

 

REHENES DE LAS SOMBRAS

Con tinta alemana se firmaba el destino de los prisioneros de Sachsenhausen. Pero una fortuna falsa no vale nada, ni todo lo que aparenta tiene valor. Esto quedó demostrado en la falsificación de billetes más exitosa de la historia: la Operación Bernhard.
*[1]*
En imprentas oscuras de silencio
respira el miedo del que no tiene voz,
falsificando el rostro del adverso,
mientras que el tonto le dé algún valor.
Moneda impresa de apariencia exacta
para engañar la buena fe desde un taller,
papel billete que es usado como arma,
un buen trabajo absolverá mi piel.
*[2]*
Con esta firma que mi pulso calca,
puedo comprar un día más sin sol,
en la penumbra del odio que me aplasta,
la del dinero que aparenta honor.
Aquí imprimimos fantasmas de tinta,
reproduciendo engaños de papel,
son tan perfectos, tienen buena pinta,
que harán que el mundo les tenga fe.

*[ESTRIBILLO]*
¡Habrá millones cayendo desde el cielo,
más que bombas volando en explosión!
Usaremos como arma su dinero
y creerán que les dará su salvación.
Si el enemigo se compra con billetes,
tarea fácil es falsificar valor,
cambiaremos de lugares los grilletes,
ya no seremos los rehenes de las sombras,
¡y afuera, los libres… tendrán su prisión!

*[PUENTE]*
Cuando el Lago Toplitz los guarde,
y el tiempo en el fondo los quiera ocultar,
sabrá el mundo de verdad, más tarde:
que lo importante habría sido amar.

*[ESTRIBILLO]*
¡Habrá millones cayendo desde el cielo,
más que bombas volando en explosión!
Usaremos como arma su dinero
y creerán que les dará su salvación.
Si el enemigo se compra con billetes,
tarea fácil es falsificar valor,
cambiaremos de lugares los grilletes,
ya no seremos los rehenes de las sombras,
¡y afuera, los libres… tendrán su prisión!
Y afuera, los libres… ¡tendrán su prisión!
Y afuera, los libres… ya rehenes de las sombras, ¡tendrán su prisión!

© Rubén Sada. 22/3/2026.


REHENES DE LAS SOMBRAS – Rubén Sada vuelve a la carga con esta canción épica, basada en un hecho real de la Segunda Guerra Mundial. Resumen: El régimen nazi llevó adelante un plan secreto conocido como Operación Bernhard, cuyo objetivo era arruinar la economía inglesa mediante la falsificación masiva de libras esterlinas. Planificaron tirar sobre Londres, millones de billetes desde aviones, dinero que al circular como verdadero (era tan perfecto que nadie notaba que era falso) arruinaría a Inglaterra. El taller estaba en los sótanos sombríos del Campo de Concentración de Sachsenhausen. Sus hábiles artesanos fueron los mismos prisioneros. Esta canción está inspirada en ellos, que fueron obligados a imprimir dinero falso en la penumbra y riguroso secreto, fabricando "riqueza" mientras a cambio sacrificaban su propia libertad.
💔 Una historia donde el valor del dinero se enfrenta al valor de la vida. "Rehenes de las sombras" no solo relata un hecho histórico poco conocido, sino que reflexiona sobre el poder, la manipulación, y el verdadero significado del "valor".
📌 Si te gustan las canciones con historia, la música épica o los relatos profundos, este tema es para vos.
👉 Suscribite para más canciones originales
👉 Dejá tu comentario: ¿conocías esta historia?
👉 Compartí para que más personas descubran este episodio oculto

23 de marzo de 2026

PLUSOR DEL AGUA

 

PLUSOR DEL AGUA

 

Es acuífero,
reservorio del hidrógeno,
es un foco lacrimógeno
muy fructífero.
Por el agua va mi cántico…
 
Consonántico,
con el canto más magnífico,
al océano Pacífico,
y el Atlántico,
hasta el Mar Mediterráneo.
 
Simultáneo,
desde el hielo del Antártico,
hasta el témpano del Ártico,
subterráneo…
Desde el Plata en Sudamérica…
 
Agua esférica…
El tesoro del planeta…
Y el tesoro del poeta
de Indoamérica
no es aurífero.
 
© Rubén Sada. 23/3/2026. El PLUSOR es una estrofa lírica creada por Milagros Hernández Chiliberti de Venezuela en el año 2015. Formada por cinco versos: dos tetrasílabos (versos de cuatro sílabas) y tres octosílabos (versos de ocho sílabas) en el siguiente orden: 4a, 8b, 8b, 4a, 8c. Observación: La siguiente estrofa comienza con la rima del último verso de la estrofa anterior; y así sucesivamente las estrofas que se deseen, no existiendo cantidad definida. 
(A partir de la última puede volver a empezar, formando un bucle).

 

 


21 de marzo de 2026

NOSTALGIAS VARELENSES (ANÍBAL GIRÓN)

NOSTALGIAS VARELENSES

*[1]* En potreros de barro nace el sueño, viene goleando de Varela el gran campeón, varelenses ponen mucho empeño, levantando al Defensa en el honor. Ponen trabajo, sudor y su coraje, en construir una ciudad mejor. y desde el "Mi Ciudad" parte el mensaje verde esperanza y amarillo de fervor. Perfumes de naranja en las veredas, pan casero sobre un mantel de amor, anuncios de la "Actual" en la Estanciera, y mil recuerdos latiendo con su voz. *[ESTRIBILLO]* Memoria viva, nostalgias varelenses, nostalgias varelenses y el Halcón, nostalgias varelenses, ¡Vamos Defe! Nostalgias varelenses de Aníbal Girón. *[INTERLUDIO]* *[2]* Desde el Cruce, Zeballos, Bosques, Allan, El Alpino, San Luis, y La Capilla, Santa Rosa, Vatteone y Santa Ana, Monteverde y Fortín de La Tropilla. De San Francisco, Villa Brown, La Colorada, Barrio Pepsi, La Rotonda y Mayol, Costa, Villa Hudson, Santa Marta, Pico de Oro, La Sirena y Villa del Plata. De Villa Mónica, San Jorge y Esmeralda, hasta el motor de producción rural, Desde el campo hasta San Juan Bautista, incluso el centro y su linda peatonal. *[ESTRIBILLO]* Memoria viva, nostalgias varelenses, nostalgias varelenses y el Halcón, nostalgias varelenses, ¡Vamos Defe! Nostalgias varelenses de Aníbal Girón. *© Rubén Sada. Dedicado a Aníbal Girón  @sociono4798  y su libro "NOSTALGIAS VARELENSES".*



17 de marzo de 2026

LA NIÑA ENTREGADA

 

LA NIÑA ENTREGADA

Hay miradas de miedo en la mañana,
hay mejillas de llanto y de rocío,
pero el padre la trae a la ventana
y le entrega su mano a un viejo frío.

La pupila gritó resignación,
y dos párpados piden, ya caídos,
hay un credo que extirpa el corazón
en la congregación de pervertidos.

El sucio la eligió por ser temprana,
como un fruto inmaduro del estío,
y extrae de su túnica galana
un dinero que implica poderío.

La chiquilla le ruega: "Madre, ¡no!
¡Padre mío! ¿Me vendes a esta suerte?
Todavía soy muy pequeña yo,
no me entreguen a boda con la muerte".

Feministas se han vuelto ciegas, mudas
al momento de denunciar los hechos
en que ásperas manos sucias, rudas,
con dinero vulneran tiernos pechos.

Nadie escucha la voz de la criatura,
ni empatía tendrán de su pellejo,
y el llanto que provoca esta cultura,
será fiesta en la mano de algún viejo.

© Rubén Sada. 17/3/2026

IMAGEN SUPERIOR: "LA JOVEN DE LA PERLA(1665)" de JOHANNES VERMEER (Holandés).

10 de marzo de 2026

UN ESPIRAL A “LA TUMBA”


 UN ESPIRAL A “LA TUMBA”



Un descenso sin salida
conduce al quinto subsuelo,
y en una “Tumba” de hielo
grita en silencio la vida.
Es imposible la huida
donde el pánico arremete,
el odio está de banquete
y ausente la libertad,
la mente en la oscuridad
va apretando el torniquete.

Un espiral a “La Tumba”
que al dantesco infierno encarna,
prescribió el alma con sarna
de un dictador que retumba.
Pero la traición derrumba
y perfora al hormigón,
el barrote y la prisión
muestran su debilidad
ante un sol de libertad
que ilumina al corazón.

Arriba el tirano teme
aunque nunca lo demuestra,
firma penas con su diestra
para todo el que blasfeme.
Aunque a su custodia extreme,
el cielo gris se alborota,
la libertad, antes rota
le da al Helicoide luz,
y el verdugo y su capuz
sufren la dura derrota.
_________________

© Rubén Sada. 11/2/2026.

Poema ganador del 3° Premio Certamen GABRIELA MISTRAL del Foro LABRADORES DE POESÍA - AÑO 2026.


6 de marzo de 2026

DIVAGACIONES (Mi encuentro con Claudio) - Un cuento de Rubén Sada

 

DIVAGACIONES

(Mi encuentro con Claudio)

Un cuento de Rubén Sada

Era tarde, de esas noches en que Quilmes huele a jacarandá y a asfalto mojado, y el bar de la esquina —con su amarillenta luz terca, sus mesas de fórmica y el murmullo perpetuo de un televisor sin volumen— se convierte, casi sin quererlo, en el lugar exacto donde ocurren las conversaciones que importan. Rubén había pedido un café. Frente a él, en la silla que nadie había ocupado hasta ese momento, estaba Claudio. El exquisito aroma a café recién molido inundaba el salón, vacío de clientes.

* * *

RUBÉN: ¡Qué alegría haberme encontrado con vos, Claudio! Seguro que ya leíste mi último libro, ¿verdad?

CLAUDIO: Sí. Se compone de cuarenta canciones construidas a partir de la primera, que oficia de leit motiv: «Mi Rayón Consonante». De cada verso de sus cuatro décimas tomaste el título o las ideas para componer las letras de esas cuarenta piezas. La arquitectura del libro es una virtud pocas veces vista, y eso que soy un ávido lector. No es un simple cancionero: es una obra con estructura interna, casi musical en sí misma. Eso no es común.

RUBÉN: Exacto. Desde chico busqué que mis versos tuvieran rima y musicalidad.

CLAUDIO: Y lo lograste con oficio real. Las décimas, los octosílabos, los alejandrinos no son accidentales: se nota el conocimiento del verso rimado que viene de décadas de práctica, no de intuición. La rima no te fuerza a deformar el sentido, que es el defecto más frecuente en poetas con menos rodaje. Hay imágenes que son genuinamente potentes: «Con un lápiz de tinta que sangra», «mi piel se volvió de nácar», «ébano que dibuja en la nieve». Metáforas que tienen cuerpo visual y emocional al mismo tiempo. Las mejores estrofas del libro las escribió alguien que piensa en imágenes, no que solo sabe rimar.

Rubén sonrió. No con vanidad, sino con el alivio silencioso de quien escucha confirmado algo que ya sabía, pero necesitaba oír.

CLAUDIO: Ahora bien: ese texto de abril de 2023 fue la semilla de todo. ¿Nació como poema primero, o directamente como canción? ¿Y cómo fue el proceso de decidir que de ahí iban a salir cuarenta obras más?

RUBÉN: El texto del leit motiv lo escribí tratando de imitar el estilo lírico de Sor Juana Inés de la Cruz, en su «Lámina sirva el cielo al retrato». Ese poema tiene acentuación obligada en la primera sílaba de cada verso —con obligación de ser palabra esdrújula—, luego en la sexta y en la novena. Esto le da al verso dactílico un fuerte tono imperativo. Al tratar de escribir cuarenta frases que además rimaran con el estilo de la décima de Espinel, salieron en un ratito las cuarenta sentencias. Luego vino la musicalización, al año siguiente. ¡Y vieras cuando lo escuché!

Se detuvo. Abrió apenas las manos sobre la mesa, como si quisiera mostrar algo que no cabía en ninguna palabra, y solo la emoción puede expresar.

RUBÉN: Me dije: «Esto no puede quedar en el olvido, porque es muy bueno». Hoy es una ópera y tiene un libro impreso. Más no puedo pedir, ni más feliz puedo ser.

CLAUDIO: Lo que describís es un proceso creativo en cascada que parte de una decisión técnica muy precisa. Esa restricción métrica tan estricta es justamente lo que le da ese tono imperativo, casi de mandamiento o proclama. No es casualidad: es arquitectura. Las cuarenta sentencias no surgieron a pesar de esa restricción sino gracias a ella. Eso confirma algo que los poetas con oficio saben y los principiantes tardan en aprender: “La forma no limita. Dispara”. Cuanto más estrecho es el molde, más presión creativa genera y esa presión produce imágenes que en verso libre nunca habrían aparecido.

Claudio hizo una pausa. En la mesa, de su lado humeaba el café y el croissant aún estaba calentito, como recién horneado.

CLAUDIO: Pero dime: ¿fue la música la que te reveló el potencial del texto, o ya lo sabías antes de musicalizarlo?

RUBÉN: La conjunción de ambos: el texto musicalizado con la energía que tiene el rock sinfónico. No es lo mismo leer un poema que escucharlo cantado.

CLAUDIO: ¿Y pensás hacer lo mismo con algún otro poema, o este milagro fue irrepetible?

RUBÉN: Este trabajo me demandó casi un año. Me gustaría continuar con otro, pero para eso necesitaría una motivación extraordinaria. Si no la tengo, seguiré escribiendo en el modo “normal”, de acuerdo a cómo se presente la musa inspiradora.

CLAUDIO: Tiene todo el sentido. Un año de trabajo sostenido sobre un concepto único es un gasto creativo enorme. Forzar ese proceso sin la chispa inicial sería fabricar desde afuera lo que solo puede descubrirse desde adentro. Y eso, invariablemente, se nota en el resultado. El modo normal que mencionás no es menor ni secundario: es donde vivís como poeta, donde la escritura respira sin la presión de un proyecto estructural. Y es probablemente donde van a aparecer, sin que los busques, los materiales del próximo gran proyecto, si es que viene. Lo más honesto que puedo decirte es esto: ya hiciste la obra. Está impresa, está en YouTube, tiene estructura, tiene concepto, tiene poesía, tiene oficio. Eso no lo deshace ningún descanso creativo que venga después.

RUBÉN: ¡Y ya en conjunto, todos los videos tuvieron más de veinticinco mil visitas!

Hubo un silencio breve, de esos que no incomodan sino que acompañan. Rubén levantó la vista de su café y miró a Claudio con esa curiosidad que solo aparece cuando una conversación ha sido, de verdad, una conversación.

RUBÉN: Pero decime… ¿vos quién sos, Claudio?

Claudio sonrió. Fue una sonrisa leve, casi imperceptible, del tipo que no necesita explicación porque ya es, en sí misma, una respuesta.

CLAUDIO: Soy cualquier persona que te haya escuchado de verdad alguna vez.

Rubén asintió despacio. Quiso decir algo más, pero cuando levantó los ojos la silla frente a él estaba vacía. La taza de café, intacta. El croissant no había sido probado siquiera. Afuera, Quilmes seguía oliendo a jacarandá y a asfalto mojado, y en la sala, el bar seguía invadido por el café, bajo una luz amarillenta y terca, como siempre, que  se negaba a apagarse aunque no hubiera clientes.

* * *

Rubén Sada · Quilmes, 6/03/2026.

11 de febrero de 2026

EL POETA ESCRIBE DESDE EL ONTO

 


*EL POETA ESCRIBE DESDE EL ONTO* (Así empieza mi nuevo libro).

En filosofía el prefijo griego “onto-” significa “ser”. La Ontología es la parte de la filosofía que se pregunta: ¿Qué es el ser? ¿Qué significa existir? Si “onto” remite al ser (ὄν, ontos), entonces la pregunta es: ¿Escribe el poeta desde el ser?
La respuesta corta sería: Sí… pero no desde el ser abstracto, sino desde el ser vivido. ¿Desde dónde escribe el poeta? Desde la herida, desde la memoria y la experiencia, el asombro y la conciencia de existir. Es decir: desde su condición ontológica. El poema auténtico surge cuando su ser se vuelve palabra.
El filósofo alemán Martin Heidegger (1889–1976) afirmaba que el lenguaje es “la casa del ser”. A partir de esta premisa, el poeta pasa a ser simplemente “un canal” mediante el cual invita al lector a ingresar adentro de “su casa” (el poema): "su ser más profundo".
Cuando un poeta nombra algo en su obra, esa cosa ya no es la misma. Ejemplo:
Antes que el poeta dijera “la noche es una herida azul”, la noche era sólo noche. Después de esa metáfora, la noche adquiere una dimensión nueva de sentido y “revela” el sentir del poeta. Esa conciencia cobrará significado en el lector, solamente si este se siente del mismo modo (volviendo al ejemplo: "herido"). Por lo tanto, es el lector quien da “significado” al poema, de acuerdo “a sus propios sentimientos, vivencias y experiencias”. La “noche” de la que habla la metáfora, será la misma para un lector feliz que para un lector herido, pero solo en el caso de este último, cobrará verdadero significado el verso del poeta.
El "ser" antes y después del poema: Imaginemos la tristeza. Antes del poema es niebla interior, es peso, es algo difuso en el pecho del poeta. Después de que convierte su tristeza en texto legible: Su tristeza tiene imagen, tiene forma, tiene ritmo, tiene rostro. No es que la tristeza no existiera. Pero ahora existe de otro modo: se ha convertido en poesía. El poema no crea la emoción, pero crea su forma ontológica compartible.
Nivel humanístico: El poeta escribe desde su ser (onto), desde su biografía, desde su memoria y experiencias vivenciales. Desde sus contradicciones, incluso. Aquí el poeta es sujeto. Siente → piensa → elige palabras → construye ritmo. No es que construya para sí un pedestal, sino más bien un puente que lo conecta con el receptor.
El “yo” como punto de partida es inevitable: No podemos sentir desde otro cuerpo. No podemos percibir desde otra conciencia. El poeta necesariamente comienza en primera persona porque: la experiencia es encarnada, lo que vivió anida en su alma y es lo que siente al escribir. La emoción está situada adentro de su propio ser, que es el “emisor” del mensaje. Luego quedará a cargo del “receptor” si lo hace carne o si lo deja pasar. Pero eso no convierte automáticamente al poeta en un ególatra. Porque sería como decir que un científico es egocéntrico porque piensa con su propio cerebro. ¿Y con cuál otro quieres que piense? Un maestro o maestra enseña “lo que sabe”, pero no puede hacer docencia de lo que ella misma no sabe. Así, todo parte desde el “yo”. Mal que le pese a algunos -que por ignorancia lo acusan de egolatría- es el “SER” propio lo que impulsa a cualquier escritor a expresar sus sentimientos por escrito. Sentimientos que no le interesan a NADIE. Porque la dura verdad a la que se enfrentan los poetas, es esta: Lo que ellos sienten NO LES IMPORTA A NADIE. Solo cuando EL RECEPTOR SIENTE LO MISMO, es cuando el mensaje hace conexión y empieza a importarle lo escrito al lector (pero desde su propio onto).
Cuanto más auténticamente personal es un poema, más universal podría volverse. Friedrich Nietzsche afirmaba que lo verdaderamente individual, llevado a fondo, toca lo humano esencial. Y Heidegger diría que el poeta no habla de sí como individuo aislado, sino como “ser-en-el-mundo”.
Es decir: el “yo” ya está tejido en lo común, porque seguramente lo que el poeta escribe, alguien más lo está sintiendo o lo sintió. Allí es donde nace la conexión “emisor-receptor” del poema. ¿Por qué entonces se acusa al poeta? Porque la poesía trabaja con sentimientos, confesiones, interioridad, experiencias personales. Y en una cultura que valora lo práctico y externo, la introspección pareciera narcisismo. Pero introspección no es adoración del espejo. Así, el poema que partió desde el “yo”, termina en el “nosotros”, solo cuando el receptor “conecta” con el mismo sentir del emisor, que es el de “su propio onto”.
Rubén Sada. 11/02/2026.

10 de febrero de 2026

DE BUENA MADERA

 


“DE BUENA MADERA”

Yo no sé si soy rapsoda,
poeta y menos cantor,
pero sé que traza amor
cada rayón de mi oda.
Con la palabra hice boda
y es mi amante y compañera,
que me arrojen en la hoguera
si no le doy buen empleo,
soy grafito duro y reo,
“mueble de buena madera”.

Yo no sé si tengo un nombre
o una cifra entre las masas,
pero sé que arden mil brasas
en el pecho de este hombre.
No hay dilema que me asombre
mientras la tumba me espera,
y en mi blanca cabellera
aún se gestan son y rima,
soy, -a pesar de un mal clima-
“mueble de buena madera”.

© Rubén Sada. 10/02/2026.

17 de enero de 2026

NO GALOPA UNA GOTA DE VIENTO



*NO GALOPA UNA GOTA DE VIENTO*

[1]
Todo está detenido en tu ausencia,
sin brújula el aire, sin dirección;
vacío en mi voz, la música silencia
y el fuelle mudo se queda sin pulmón.

La quietud se adueñó de la sombra,
no hay urgencias ni desplazamiento,
no hay estrellas ni un sol que me nombra
ni el potro cabalga en el corazón.

[ESTRIBILLO]
No galopa una gota de viento
en el páramo del sentimiento,
¿cómo voy a gritar que te quiero
y pedir que te lleve mis besos?

Si la voz se atraganta en el pecho
será un cóndor que olvida su cielo,
no galopa una gota de viento
y ya no te escucho suspirar por mí.

[2]
La mortaja en la noche me pesa,
disolviéndose en evanescencia,
se disipa huidiza en la ausencia
el punteo en fugaz intención.

Y en la huella invisible del vuelo
el viajante espacial se me estanca,
coagulado en la lágrima blanca
de dedos que vuelan en el diapasón.

[ESTRIBILLO]
No galopa una gota de viento
en el páramo del sentimiento,
¿cómo voy a gritar que te quiero
y pedir que te lleve mis besos?

Si la voz se atraganta en el pecho
será un cóndor que olvida su cielo,
no galopa una gota de viento
y ya no te escucho suspirar por mí.

*[CODA]*

¿Cómo voy a enviarte mis besos
si ya no te escucho suspirar por mí?

© Rubén Sada. 17/01/2026.



Con tu visita yo vibro./ Tu regalo apreciaré,/y te obsequiaré mi libro/ si me invitas un café.

Invitame un café en cafecito.app