*EL POETA ESCRIBE DESDE EL ONTO* (Así empieza mi nuevo libro).
*EL POETA ESCRIBE DESDE EL ONTO* (Así empieza mi nuevo libro).

[1] Fui la astilla en sal y sombras sumergida, me caí por el talud y toqué fondo, pero anidan madreperlas en lo hondo de la oquedad del alma y de la vida. [2] Una herida que ha intentado ser naufragio, sin lograr que me arrastrara la marea, y el tesoro se ha incubado en la batea cultivando en cada estrofa un nuevo adagio. [3] Son las pieles de mi tiempo, nacaradas y entran voces que producen melodías. Mi oído se transforma en la alcancía, de la perla musical que la garganta canta. [ESTRIBILLO] Cuando el dolor aprende a esperar (en soledad), se sedimentan el barro y la experiencia, (la adversidad) y el ahogo, turbulencia, oscuridad (sin claridad) van transformando a las rocas en riquezas, ¡y hasta un grano de arena se vuelve perla! [INTERLUDIO] [4] Cuando el daño aprende al fin, a ser belleza, después de haber estado sumergido, hasta el ópalo opaco adquiere brillo pulido y cambia un grano de arena en riqueza. [5] Hice del cuenco, por siglos, mi morada silenciosa, esperando el buen momento, y el mar me nombra hoy, me empuja el viento, hasta engarzarme a una mano enamorada. [6] Son las pieles de mi tiempo, nacaradas y entran voces que producen melodías. Mi oído se transforma en la alcancía, de la perla musical que la garganta canta. [ESTRIBILLO] Cuando el dolor aprende a esperar (en soledad), se sedimentan el barro y la experiencia, (la adversidad) y el ahogo, turbulencia, oscuridad (sin claridad) van transformando a las rocas en riquezas, ¡y hasta un grano de arena se vuelve perla! *[INSTRUMENTAL EXTENDIDO, EPÍLOGO DE "MI RAYÓN CONSONANTE" CON TODOS SUS TÍTULOS]* [ESTRIBILLO] Cuando el dolor aprende a esperar (en soledad), se sedimentan el barro y la experiencia, (la adversidad) y el ahogo, turbulencia, oscuridad (sin claridad) ¡van transformando a las rocas en riquezas, y hasta un grano de arena se vuelve perla! [INSTRUMENTAL FINAL] © 🎼 Música y letra: Rubén Sada 📅 23/12/2025.

*[1]*
El amor puede elevarme, despertar mi piel dormida,
iluminar mis abismos y embelesar mil caricias.
Puede quebrar las certezas, magnetizar mi sonrisa,
puede incendiar desde el pecho un bosque con una chispa.
*[ESTRIBILLO]*
¡Cuánto puede suceder, cuánto sucede,
cuando el amor se me aproxima! Puede…
Enaltecer, estremecer, enternecer, engrandecer,
emocionar, ilusionar, apaciguar, estimular,
reconfortar, alborotar, dulcificar, energizar,
redimir y eximir, confundir y sacudir, expandir y consumir,
y después de la explosión me vuelve a reconstruir…
Puede ser llama que aviva, o el químico que me fulmina.
*[2]*
El amor logra encenderme, purificar mis esquinas,
trastocar viejas penumbras, desatar lluvias cautivas.
Puede elevar mi horizonte, petrificar mi rutina,
revelar lo que aún ignoro, oxigenarme de poesía.
*[ESTRIBILLO]*
¡Cuánto puede suceder, cuánto sucede,
cuando el amor se me aproxima! Puede…
Enaltecer, estremecer, enternecer, engrandecer,
emocionar, ilusionar, apaciguar, estimular,
reconfortar, alborotar, dulcificar, energizar,
redimir y eximir, confundir y sacudir, expandir y consumir,
y después de la explosión me vuelve a reconstruir… El amor...
Puede ser llama que aviva, o el químico que me fulmina.
[pausa instrumental]
Enaltecer, estremecer, enternecer, engrandecer,
emocionar, ilusionar, apaciguar, estimular,
reconfortar, alborotar, dulcificar, energizar,
redimir y eximir, confundir y sacudir, expandir y consumir,
y después de la explosión me vuelve a reconstruir…
Puede ser llama que aviva, o el químico que me fulmina.
*[PUENTE FINAL]*
Puede arrastrarme a las sombras, ser venda en lo que lastima,
agigantar mis latidos y sanar mi vieja herida.
*[ESTRIBILLO FINAL]*
¡Cuánto puede suceder, cuánto sucede,
cuando el amor se me aproxima! Puede…
Enaltecer, estremecer, enternecer, engrandecer,
emocionar, ilusionar, apaciguar, estimular,
reconfortar, alborotar, dulcificar, energizar,
redimir y eximir, confundir y sacudir, expandir y consumir,
y después de la explosión me vuelve a reconstruir…
Puede ser llama que aviva, o el químico que me fulmina.
*© Rubén Sada. 5/12/2025.*
En este capítulo los llevaré de la mano por un corredor cósmico donde la paternidad se vuelve revelación, y el alma, al multiplicarse, descubre su verdadera forma. Entre 1984 y 1994 no solo nacieron mis cinco hijos: Nació un universo íntimo, una arquitectura emocional hecha de vértigo, amor, fragilidad y coraje. El yo interior ya no se mediría por lo que fui capaz de conquistar, sino por lo que sería capaz de crear, engendrar, cuidar, proteger y sostener durante décadas junto a mi compañera inseparable de vida: Delia, sin la cual nada habría tenido sentido. La canción se expande en recuerdos, se curva en aprendizajes y se enciende en cada gesto cotidiano que el tiempo dejará en cinco huellas vivientes. La vida se vuelve una epopeya silenciosa donde el héroe no empuña espadas, sino que abraza, duda, teme… pero aun así sigue adelante. Es que hay triunfos que no se celebran con trompetas, sino con el simple hecho de persistir e insistir nuevamente, a pesar de una caída. LA DÉCADA INFINITA es un canto a la paternidad como fuerza cósmica, a la fragilidad de la potencia creadora y a la certeza de que todo ser humano, cuando ama, se convierte en una constelación viviente. Cada hijo es una estrella naciente; cada recuerdo, una órbita; cada miedo vencido, una luz que se enciende e ilumina el camino. Aunque esta obra reconoce la victoria ineludible del tiempo, gran ganador en este cuento, con un verso final descubre su verdad más honda: no somos eternos, pero podemos ser triunfadores por lo que damos a los demás. Como ilustra la conocida ‘Teoría de juegos’ en sus escenarios cooperativos, donde ambos jugadores pueden lograr un ‘ganar-ganar’ al elegir la colaboración mutua, así pude gritar al viento mi célebre frase: “‘¡He triunfado!’” Que este canto emocional nos atraviese como una lluvia lenta, como un pulso antiguo que reconoce su origen. Porque hay décadas que no pasan… Se quedan viviendo adentro de nosotros.
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