20 de enero de 2019

ENTREVISTA AL PAYADOR COCO ETCHEVERRY (2/FEB/2015)





Rubén Sada entrevistó al Payador Coco Etcheverry (2/FEB/2015) donde él narra cómo se hizo payador y otras anécdotas personales de su vasta trayectoria. BIOGRAFÍA contada por él mismo: Mi nombre es Juan Alberto Oscar Etcheverry. Para mis amigos soy COCO.
Nacido el 29-10-1928 en Quilmes, Provincia de Buenos Aires, tuve la suerte de haber leído y escuchado a grandes poetas, cantautores y escritores como fueron Pedro B. Palacios (Almafuerte), José Hernández, Rafael Obligado y tantos otros.
Comencé escribiendo floreos para las milongas sureras que recitaba desde el público. Si aparecía algún cantor sureño, con la guitarra me acompañaba algunas canciones folclóricas y algunos relatos camperos. En una peña que actuaba el payador Álvaro Casquero, yo le florié pie a su milonga "PAISAJE". Cuando terminó su actuación, se arrimó a la mesa y después de saludarme y felicitarme, me preguntó: "¿Esos floreos son tuyos?" —Tengo escritos más de 50.- Le contesté. —Vos sabés-, me dijo, —yo empecé escribiendo floreos también; pienso que a vos no te resultaría tan difícil ser payador porque tenés facilidad para armar el verso y tienes la ventaja de enfrentar al público con esa naturalidad. No es tan difícil ser payador, lo que hay que tratar de tener conocimientos generales de las cosas, leer mucho, dedicarse de lleno y eso sí llevar el lirismo en el alma. Me llevé de su consejo, ya que me lo decía el mejor payador de varias leguas a la redonda.
Yo pienso que todo eso pudo haber sido el estímulo inicial para despertar esa vocación en el mundo de la poesía.
Mis primeros pasos los hice en Villa Luján, en Quilmes, frente a Cacho Lombardi, que ya era un payador experimentado con años de oficio, pero como decía Atahulpa, para poder aprender hay que pelarse la frente. Después me tocó enfrentar en el torneo interindustrial a otro muy buen payador, el Pardo Martínez. Cada empresa mandaba un representante. El Pardo representaba a "Orbea" y yo a Rhodia Arg. Nos sacamos chispas, pero nos sirvió para entablar una amistad que perdura a través de los años, el Pardo trabajaba los fines de semana en la parrilla "La candelaria", en Garibaldi y Alvear, en Quilmes, y me invitó para compartir el trabajo. Estuvimos 2 años junto al “Poeta nochero Juan Arrestía”, al cantor de tangos Carlos Real y Mario Echeverría y artistas invitados.
Allí conocí a un jovencito que ya andaba gastando noches con la guitarra a cuestas. Una noche estaba en la puerta del quincho hablando con el parrillero, que hacía su trabajo a la vista del público. Su nombre era Ángel Uriona, de Lincoln, cantor surero bien vestido de paisano. Hacía relatos camperos y casi todas las milongas del repertorio de Alberto Merlo. Lo invité para que hiciera algunos temas. Lo presenté como número sorpresa. La verdad: lo aplaudieron más a él que a nosotros, que éramos figuritas repetidas, y en adelante quedó contratado como número estable. Al Pardo Martínez le salió un trabajo mejor y una buena oportunidad y se retiró dejando el mejor de los recuerdos.
Los dueños se fueron de vacaciones y en ese ínterin calzamos con Uriona en Cultura de Berazategui. Fue por el año 1990. Yo ya cumplí 25 años de antigüedad en la Secretaría de Cultura Del Municipio de Berazategui. Uriona se fue unos años antes y hoy es Director del Área Tradicionalista de Cultura de la Municipalidad de Quilmes y compartió conmigo el primer premio en el rubro payador de los torneos bonaerenses, que fue un viaje a Italia. Yo, por razones de salud y los 86 años que llevo encima, tuve que “enfundar la mandolina”, como dice el tango, pero le agradezco a Dios y a la Virgencita Gaucha de Luján, que me dieron la vida para poder contarlo en este libro. (Coco Etcheverry)
Además, ha recibido un importante reconocimiento por su labor cultural, de parte del Honorable Consejo Deliberante del Partido de Quilmes, en un evento realizado en el Teatro Municipal de Quilmes el día 31/08/2016.






El payador Coco Etcheverry falleció el 12 de abril de 2018 en su ciudad natal de Quilmes, Buenos Aires.

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