14 de noviembre de 2020

HONOR AL TRAPO REJILLA

 

HONOR AL TRAPO REJILLA

No es una red de pescar
pero se parece tanto,
hoy quiero elevar mi canto
a una invención ejemplar.
Necesario en todo hogar
donde la limpieza brilla,
este manto maravilla
llega a ser mágica tela,
rindo honores de espinela
al noble “trapo rejilla”.

Fue capullos de algodón
de un algodonal de Chaco,
el viento le hizo arrumaco
a su suave corazón.
De su flor nació el crespón
más níveo que habrá existido,
y en un telar fue tejido
con el propósito ilustre
de embelesar, sacar lustre
reluciente y bien bruñido.

Es un trasmallo que pesca
al virus más resistente,
la topadora potente
que a la mugre ofrece gresca.
Con cloro, puloil y fresca
agua propone limpiar,
su absorción es singular
y al mundo todo lo absorbe,
si estuviera sobre el orbe
creo que seca hasta el mar.

Cuando recorre el mantel
o va al ras de la mesada,
con una sola pasada
restaura brillo y nivel.
Pinta acero de oropel
y a los cuchillos de joyas,
seca platos, sartén, ollas
y manos artesanales,
también seca lagrimales
después de pelar cebollas.
Cuando el fuego de la hornalla
calienta la cacerola,
es un artilugio piola
que al calor le pone valla.
A las moscas avasalla
y al mosquito es desafío,
todos ven su poderío,
es escudo y es torpedo,
al trapo le tiene miedo
hasta el perro más bravío.

Tecnología de hilo
que mil usos tornan “capo”
no es justo lo llamen “Trapo
¿Media Naranja?” ¡Es un kilo!
Mi verso ya está tranquilo
y el idioma de Castilla
rinde honra a esta mantilla
tan útil, que no defrauda,
pido aquí que se lo aplauda:
¡Honor al trapo rejilla!

© Rubén Sada. 14/11/2020.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Los comentarios serán revisados y luego se publicarán aquí mismo. Muchas gracias por su respuesta.

Relacionados