LA MUERTE
La muerte con su navaja
no ha de callar al poeta,
sigue hablando su libreta
aunque él vista de mortaja.
Y mientras el cuerpo baja,
su verso, ya celestial
vuela en el orbe mundial
sin que lo afecte la muerte,
no puede matar su suerte
la muerte en su don letal.
© Rubén Sada. 1/07/2022.
Verso inicial Nº1 y verso final Nº 10 fueron
propuestos por Rafael Sarmiento Enriquez.
