POR EL ÓXIDO DEL TIEMPO
[1]
El tiempo provoca herrumbre y en pechos de piedra y hierro
nos paraliza el encierro sin libertad y sin lumbre.
Si la gris incertidumbre te descarga su influencia,
¡agrega sol a tu esencia y dale arranque al motor,
que el aceite del amor lubricará tu existencia!
[2]
Que tu trazo se retuerza dibujando en el papel
mil poemas de oropel con mil caballos de fuerza.
Y que tu palabra ejerza remolinos de huracán,
que al óxido vencerán con la alegría que embarga,
y te aliviarán la carga sirviéndote de diván.
[ESTRIBILLO]
En el motor de la vida nunca hay semáforo rojo,
pon hacia el verde tu ojo y no al gris, porque se oxida.
Y si en la bruma se anida la inspiración a destiempo,
aun si tienes contratiempo, y se traba tu engranaje,
¡no permitas que se aje con el óxido del tiempo!
[3]
Al motor que se bloquea pégale un empujoncito
que aunque es ínfimo el mosquito se siente si aguijonea.
Y después de la odisea de sobrevivir al barro,
moho, mugre, roña, sarro beberán del puro aceite
que premiará tu deleite: ¡Saldrá del fangal tu carro!
[4]
Pues, solamente se oxida lo que dura en el olvido,
pero a lo que incuba el nido le dará alas la vida.
Solo aquello que se olvida se evapora en mustia niebla,
cual yermo que se despuebla sin brotes que den corolas,
y las aves quedan solas en pantanos de tiniebla.
[5]
Pues, solamente se oxida lo que dura en el olvido,
pero a lo que incuba el nido le dará alas la vida.
Solo aquello que se olvida se evapora en mustia niebla,
cual yermo que se despuebla sin brotes que den corolas,
y las aves quedan solas en pantanos de tiniebla.
[ESTRIBILLO]
¡Dale arranque a tu motor y acelerá fierro a fondo!
Y que un rayo de sol blondo te devuelva el esplendor.
Fructifique con fulgor tu musa, en el entretiempo,
aun si tienes contratiempo, ¡sigue escribiendo tu viaje!
¡No permitas que se aje por el óxido del tiempo!
*© Rubén Sada. 01/08/2022.*