20 de abril de 2018

LA ESCUELA


LA ESCUELA

Mi cultura se vertebra 
con cada verso que escribo,
la espinela que cultivo
entreteje aquí su hebra.
Cruzando el paso de cebra (1)
voy entrando en el colegio,
ilustrarse es privilegio
siempre y cuando sea decente,
el trabajo del docente
ha de ser trabajo egregio. (2)

La escuela debe “enseñar”,
mantenerse en ese encuadre
y dejar a padre y madre
la “obligación de educar”.
Propongo denominar
“ministerio de enseñanza”
a la escuela, que en alianza
forma, enseña y da instrucción.
¡“Ministros de educación”
son los padres con su crianza!

El terreno principal
de todo niño es ¡su casa!
Se educa en lo que allí pasa,
“su hogar” es lo primordial.
Señores padres: vital 
es educarlos, suplico,
y en estos versos lo explico 
con la décima espinela…
¡que nunca sea la escuela
un depósito de chicos!

Educar es SU deber,
paternal obligación,
porque su hijo es concepción
de un hombre y una mujer.
Los padres han de entender
esta idea que concluyo…
¡Su siembra cuiden, del yuyo!
Un deber que sólo es vuestro…
¡No pretendan que el maestro
los eduque en lugar suyo!

Su compromiso no evada,
¡su hijo es también su alumno!
Detrás suyo me encolumno,
si su familia es sagrada.
La escuela está preparada
para enseñar en sus grados,
con maestros entrenados
en el arte de instruir,
pero allí deberían ir
los niños ya educados.

El niño bien educado
por padre y madre en su casa,
con ninguno se propasa
ni es soez ni mal hablado.
Luego asistirá a su grado
con la educación que obtenga
señora madre: prevenga
maltratos no fabricar,
sino lo puede educar
mejor es que no lo tenga.

Gran responsabilidad
tienen el padre y la madre,
¡que nunca se les desmadre
su hijo hacia la maldad!
La escuela de calidad
puede enseñar muchas cosas,
mas, siempre las más valiosas
se aprender en el hogar
y con la escuela, a la par
forman personas hermosas.

Rubén Sada – 9-04-2018.
Notas:
(1) Paso de cebra. Espacio de la calzada señalado con rayas, destinado al cruce de peatones de una acera a otra.
(2) Egregio. Ilustre, conocido por haber hecho algo importante o sobresalir en alguna actividad.