LA NIÑA ENTREGADA
Hay miradas de miedo en la mañana,
hay mejillas de llanto y de rocío,
pero el padre la trae a la ventana
y le entrega su mano a un viejo frío.
hay mejillas de llanto y de rocío,
pero el padre la trae a la ventana
y le entrega su mano a un viejo frío.
La pupila gritó resignación,
y dos párpados piden, ya caídos,
hay un credo que extirpa el corazón
en la congregación de pervertidos.
y dos párpados piden, ya caídos,
hay un credo que extirpa el corazón
en la congregación de pervertidos.
El sucio la eligió por ser temprana,
como un fruto inmaduro del estío,
y extrae de su túnica galana
un dinero que implica poderío.
como un fruto inmaduro del estío,
y extrae de su túnica galana
un dinero que implica poderío.
La chiquilla le ruega: "Madre, ¡no!
¡Padre mío! ¿Me vendes a esta suerte?
Todavía soy muy pequeña yo,
no me entreguen a boda con la muerte".
Feministas se han vuelto ciegas, mudas
al momento de denunciar los hechos
en que ásperas manos sucias, rudas,
con dinero vulneran tiernos pechos.
Nadie escucha la voz de la criatura,
ni empatía tendrán de su pellejo,
y el llanto que provoca esta cultura,
será fiesta en la mano de algún viejo.
© Rubén Sada. 17/3/2026
IMAGEN SUPERIOR: "LA JOVEN DE LA PERLA(1665)" de JOHANNES VERMEER (Holandés).
