29 de abril de 2020

DOS INTRÉPIDOS EN GLOBO (Diálogo en décimas)


DOS INTRÉPIDOS EN GLOBO

 —Rubén Sada— 1
Hoy ya volé con Joel
y él resultó ser probo,
ahora lo invito a un globo
al intrépido Rafael.
Y si es que se anima él
daremos vuelta al planeta,
con alguna rima inquieta
y un tema que nos concierne,
será chico Julio Verne
al ver a nuestro poeta.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 1
Claro que si invitas tú,
Cuba es Londres, hay apuesta,
y volar es una fiesta
donde seré Paspartú.
Despedidas, interviú,
el globo toma figura,
el fuego bajo la holgura
de su abdomen a la tela,
inflama y le grita: “¡Vuela,
sé libre, gana la altura!”

—Rubén Sada— 2
De arriba la Torre Eiffel
parece muy chiquitita,
ten cuidado la puntita,
no pinche el globo, Rafael.
En África hay un vergel
y otro en el Amazonas,
veo águilas juguetonas
de alta montaña en Los Andes,
y hay murciélagos muy grandes
en Wuhan y en esas zonas.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 2
Saluda una mantarraya
que el Mediterráneo cruza,
y es como una hipotenusa
en China la gran muralla.
Notre Dame humeante encalla
en un mar todo ceniza,
y por la joroba avisa
en el paisaje que corre,
la figura de una torre
que vamos pasando Pisa.

—Rubén Sada— 3
Ahora estamos por Italia,
qué chico es el Coliseo,
desde las alturas veo
los canguros en Australia.
Al final, qué chica es Galia
desde nuestra gran altura,
los viajes nos dan cultura
y el viento nos acaricia,
el viaje ha de ser noticia,
novela y literatura.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 3
La Galia desaparece
y es España, ese tesoro
de versos del siglo de oro
quien en la mira aparece.
De flamenco se estremece
la cesta del globo nuestro
que llora cuando un secuestro
de estupidez, plomo y horca
van distorsionando a Lorca
en las páginas, maestro.

—Rubén Sada— 4
Parece un charquito el agua
y una simple gota el Índico,
tengo que llamar a un síndico
del Canal de Nicaragua.
De arriba es el Aconcagua
un terrón de arena fina,
y en Misiones, Argentina
pierde un chorro el Iguazú,
que hasta es un suave tisú
la niebla que se aglutina.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 4
Pone en la mirada trampas
de anchura por su exención,
la agreste y bella región
de tus tan amadas Pampas.
Mira bajo Tampa, estampas
mar azul y un verde tan
olivo que a Superman
el vuelo no le provoca,
por no caer en la boca
de habano y ron del caimán.

—Rubén Sada— 5
Se ve contaminación
y una conducta muy mala,
y se ve en los bosques tala
por siembra de corrupción.
Nos dieron la solución
de energía sin carbono,
y un mundo limpio pregono
pues nos han comisionado
emparchar, dejar cerrado
el agujero de ozono.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 5
El smog dificultaba
un mes antes la visión,
pero hoy la situación
con la enfermedad curaba.
El agujero cerraba
la puerta a los rayos UV,
y yo hasta un grito contuve
viendo transparencias tales
que en venecianos canales
de entrar a puntito estuve.


—Rubén Sada— 6
Ya volamos por Ucrania,
cuidado, no nos derriben,
que dos poetas escriben
con la décima de España.
Veo, no hay en Alemania
ni un pedacito del muro,
podrá ser que fuera oscuro
y el mañana alumbra sol,
más brillante que charol
será el hombre del futuro.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 6
Ucrania, abedul, sutil
nevada sobre el Ural,
pero aun queda la fatal
historia de Chernobil.
Alemania ya es abril,
el muro cayó, las manos,
quitan escombros insanos
pero ojo, profesor,
que aun hay traza de terror
oculta entre los germanos.

—Rubén Sada— 7
Ahora vamos por Groenlandia,
al Polo Norte es el viaje,
y un abrigado equipaje
nos hará falta en Finlandia.
¡Abrígate, que en Islandia
juntaremos en derroche
todo el tachonado broche
y tocaremos estrellas,
de cerca se ven bien bellas:
¡tiene veinte horas la noche!

—Rafael Sarmiento Enríquez— 7
Tanta noche, no distingo
entre brumas y vapores,
de geiser a los mejores
paisajes del clan vikingo.
Aquí da igual si es domingo,
sábado, lunes, qué helado
todo a la vista, alelado,
estoy por tanta blancura,
donde flota la figura
de un témpano sin pecado.

—Rubén Sada— 8
Pongamos proa hacia Asia,
querido amigo Rafael,
tenga suerte el timonel
más que el avión de Malasia.
Y con intrépida audacia
volemos sobre la China,
derramando lavandina
y que caiga como lluvia
contra el virus que diluvia
con la pandemia asesina.


—Rafael Sarmiento Enríquez— 8
Hagamos los dos a coro
con el verso más sincero
sobre este planeta entero
un aguacero de cloro.
Que no afecte un solo poro
la sufrida humanidad,
y esta, que en su necedad
de acumular todo arrasa,
comprenda que estar en casa
es vital necesidad.

—Rubén Sada— 9
Queda poco recorrido,
viajamos setenta y nueve,
vimos de arriba la nieve
sobre el Éverest ungido.
Julio Verne, confundido
nos envió sus cantares,
aterricemos en lares
que si se acaba el gas helio
tendremos nuestro sepelio
en el fondo de los mares.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 9
Vamos descendiendo, pues,
como la lógica manda,
y verás como se agranda
lo que pequeñito ves.
La torre Eiffel a los pies,
el viaje aquí se termina,
vaya aventura divina
que sobre un aerostático
globo en modo acrobático
la ensoñación ilumina.

—Rubén Sada— 10
Termina la vuelta al mundo
del bello planeta azul,
la noche su negro tul
descuelga a cada segundo.
Peregrino vagabundo
fue nuestro viaje turístico,
y en un recorrido artístico
con el estilo Espinel,
dimos vuelta carrusel
con un globo, al Globo místico.

—Rafael Sarmiento Enríquez— 10
¡Ochenta días! ¡Qué loco
el viaje que culminó!
Dos y un globo, cómo no,
se puede viajar un poco.
Incluso sin el sofoco
del nasobuco molesto,
ahora levantando el gesto
del adiós en cada mano,
de ti me despido, hermano,
y sigo en el mismo puesto.


—Rubén Sada—
Demos gas al quemador
de poética en el globo...

—Rafael Sarmiento Enríquez—
Y en los dos versos que englobo
vaya un mensaje de amor.

—Rubén Sada—
Con tu vuelo director
en la ochentava jornada...

—Rafael Sarmiento Enríquez—
Apostamos a que en cada
día habría sentimiento...

—Rubén Sada—
Volaron Rafael Sarmiento
en globo con Rubén Sada.

© 29/04/2020. Rubén Sada y Rafael Sarmiento Enríquez.



DOS INTRÉPIDOS PILOTOS (Diálogo en décimas)



DOS INTRÉPIDOS PILOTOS


—Rubén Sada— 1
Mi sueño es poder volar,
tan libre como un paleóptero
y a un decimal helicóptero
a Joel voy a invitar.
Desde el aire se ve el mar,
se ve el pueblo y la montaña,
y si le ponemos maña
vemos cosas de interés,
piloto Joel, ¿qué ves
desde esta altura tamaña?

—Joel Márquez Sánchez— 1
Desde esta altura, mi hermano,
el paisaje se ve hermoso,
se ve el terreno rocoso,
el bosque, el mar y el llano.
Aquí me siento liviano
ligero, a gusto y jovial,
y en este viaje especial
sin salirnos de la casa
la inspiración hoy nos pasa
más allá de lo normal.

—Rubén Sada— 2
Veo una garza zancuda
con un pañal en el pico
y una cigüeña, te explico
con un bebé me saluda.
Un cometa pide ayuda
y está empezando a colear,
y a un asteroide girar,
veo un ovni que se acerca
veo el sol que está tan cerca
que hasta lo puedo tocar.

—Joel Márquez Sánchez— 2
Desde aquí cerca yo siento
el cielo monumental
donde en su espacio habitual
se fuga mi pensamiento.
Siento al apacible viento
tocando a cada pulmón,
y así la oxigenación
nos purifica la mente
para cantar de repente
versos en la elevación.

—Rubén Sada— 3
Veo todo el hemisferio
con la paz de un arco iris,
veo la heredad de Osiris
en huecos de un cementerio.
Pájaros en cautiverio
ruegan que se abra su jaula,
veo alumnos en el aula
que aprenden para ser libres,
y con las aspas que vibres
tu libertad no se enjaula.

—Joel Márquez Sánchez— 3
Mi libertad no se enjaula
y ni la tuya tampoco
porque cuando vuelo un poco
contigo el cielo es un aula.
La décima nos embaula
a un helicóptero, siento,
y se ve que el movimiento
de la Tierra en rotación
proporciona inspiración
a las hélices del viento.

—Rubén Sada— 4
Vamos subiendo en altura
en octosílaba atmósfera,
ya llegando a la estratósfera
del nivel de la cultura.
Intrepidez, aventura
tiene nuestra verba rica,
la paz del cielo predica
nuestra alforja literaria,
la Ínsula Barataria
desde el alto queda chica.

—Joel Márquez Sánchez— 4
Se percibe aquí en la altura
límites de la estratósfera,
y se puede ver la biósfera
con entrañable ternura.
Todo se ve en miniatura
¡Minimalista decoro!
y por eso yo incorporo
lo que percibo volando
porque yo no sé hasta cuándo
cumpliré este sueño de oro.

—Rubén Sada— 5
Siento sobre la cabina
un rotor que en brusco azote
se parece al del Quijote
molino que arremolina.
Esta nave peregrina
volando sobre una cancha
quizá está sobre La Mancha...
¡Mira! se siente la fresca
de cultura quijotesca
y el corazón se me ensancha.

—Joel Márquez Sánchez— 5
Hay un molino de viento
encima de la cabina
y allí mismo se combina
la lógica y el sentimiento.
Vamos a inventar un cuento
con todo lo que hemos visto,
y en helicóptero asisto,
gracias a que me acompaña
tu literatura, a España
¡Aterrizo y luego existo!

—Rubén Sada— 6
Ya me siento un astronauta
y soy un simple coleóptero
pero es que en este helicóptero
literario, esa es la pauta.
La ventisca es una flauta
y nos da música el cielo,
entre nubes terciopelo
que al ocaso son carmín,
vamos llegando al confín
¡y qué lejos está el suelo!

—Joel Márquez Sánchez— 6
Astronauta en la astronave
con hélice de poesía
veremos la astronomía
con tu galáctica llave.
Aquí ya no se ve un ave,
se divisa el infinito,
y ya rompimos el mito
del vuelo ¡Disculpa, NASA!
¡Mira hermano esa es la casa
del apuesto Principito!

—Rubén Sada— 7
Desde acá arriba un mamut
se ve chico como hormigas,
y parecieran ser migas
los tentempiés del vermut.
La gran ciudad, Liliput,
piedritas, los edificios,
los volcanes, orificios
cuando la hormiguita excava
y fumando humo y lava
como arcaicos sacrificios.

—Joel Márquez Sánchez— 7
Como se elevan los viajes
volamos a dimensiones
en donde en las redacciones
reviven los personajes.
Se hacen los largometrajes
partiendo de la aventura;
como estamos a una altura
ya difícil de alcanzar
el cosmos es nuestro hogar
¡La casa de la cultura!

—Rubén Sada— 8
Ahora se ve todo blanco
que tan virgen encandila,
preferible al que destila
oro negro de un barranco.
Pero amigo, te soy franco,
y ayúdame con tu aporte,
porque es lindo este deporte
pero estoy sintiendo frío,
¡Pásame el poncho del tío!
Llegamos al Polo Norte.


—Joel Márquez Sánchez— 8
No traje mi pasaporte
espero no se den cuenta
porque Santa Claus intenta
que no pase Polo Norte.
Movamos este trasporte
para el imprevisto tour;
vamos a decir "¡Agur!"
un "sayônara" indiscreto
para viajar en secreto
a los paisajes del Sur.

—Rubén Sada— 9
¡Qué lindo ha sido este vuelo
hoy que la nafta no es cara!
Volamos sobre el Sahara,
el Danubio, el Riachuelo.
Yo he saludado a mi abuelo
que me robó la huesuda,
con la aspa que gira ruda
de este gran ventilador,
desparramamos amor
con humanitaria ayuda.

—Joel Márquez Sánchez— 9
Volar contigo, mi hermano,
es ingresar a un Museo
sin el verso de Morfeo
que nos duerma aquí temprano.
El éter ya es otro plano
distinto para volar,
pero hay que aterrizar
para escribir con detalles
que un Palacio de Versalles
hoy pudimos encontrar.

—Rubén Sada— 10
Mirando estrellas fugaces
volamos unos ratitos,
como un par de pajaritos
intrépidos, muy audaces.
Estas naves eficaces
que se usan en paz y en guerra,
nos libertan cuando encierra
un virus que es antiestético,
¡que nuestro vuelo poético
no impida pisar la tierra!


—Joel Márquez Sánchez— 10
Yo siempre quiero volar
a tu lado, Rubén Sada
porque en tu letra rimada
también se puede soñar.
Tu décima es el caviar
para comer en el viaje,
es por eso que me traje
un poco en una libreta
y no sienta mi poeta
un extraño aterrizaje.


—Rubén Sada—
Las aspas ya giran lento
mas no prohíben volar...

—Joel Márquez Sánchez— 
Porque podemos viajar
libres con el pensamiento.

—Rubén Sada—
Con el impulso del viento
y el motor marca Espinel...

—Joel Márquez Sánchez— 
Nos conduce el timonel
a una ruta insospechada...

—Rubén Sada—
Pilotearon Rubén Sada
y el copiloto Joel.

© 29/04/2020. Rubén Sada y Joel Márquez Sánchez.

27 de abril de 2020

ESTAR LIBRE NO ES SER LIBRE

ESTAR LIBRE NO ES SER LIBRE


¿Qué me hablan de “libertad”
los que de ella nada saben?
Mejor que en su mente graben
el valor de la verdad.
Si no tienen entidad
ni ese mínimo calibre
que hace que una mente vibre
cuando despliega sus alas,
no podrán esquivar balas
ni entenderán qué es ser libre.


Hay gente que al caminar
de su “libertad” se jacta,
pero con la mudez pacta
cuando hay que denunciar.
Ser libre no es deambular
intrépido como el pavo, (1)
es no arrodillarse esclavo
ante la amenaza vil,
ni rendirse ante el fusil
del autócrata más bravo.


¿Qué me hablan de “libertad”
los que de ella nada saben?
¡Si en sus ideas no caben
luces, sino oscuridad!
Ser libre es la cualidad
que hace que el humano vibre,
es la luz de gran calibre
aun en calabozo oscuro,
yo estuve preso, y el muro
no impidió que fuera libre.


Quiere la sonriente hiena
lustrar con carne su diente,
con la carne maloliente
que la desgracia engangrena.
Es la petición obscena
de quien jamás ha sufrido
su argumento es un rugido
que aprueba a la dictadura,
y hoy defiende esa locura
desde un confortable nido.


¿Qué me hablan de “libertad”
los que de ella nada saben?
Mejor que ya mismo acaben
de amar la monstruosidad.
El secuestro es la ruindad
que multiplica el lamento,
pero es costumbre el intento
del secuestrado, ¡es el colmo!
Un “Síndrome de Estocolmo”
que aumenta su sufrimiento.


Cada pelo que encadena
a su cráneo el rey león,
le va dando su blasón,
su corona, su melena.
Yo, que estuve en Magdalena,
(mi memoria hoy lo repasa),
veo la moral escasa
de quien nos guía al abismo,
muchos quieren comunismo
llorando encierro en su casa.

© Rubén Sada. 27/04/2020
(1) Frase parafraseada de Almafuerte en su soneto medicinal "¡Piu Avanti!"

25 de abril de 2020

ELOGIO A LA MÚSICA


 

ELOGIO A LA MÚSICA

La música expresa aquello que no puede decirse con palabras pero no puede permanecer en silencio. (Victor Hugo).

♦Joel Márquez Sánchez♦ 1
Buenas tardes auditorio
mi corazón hoy conversa
con la poética fuerza
en musical territorio.
Un hecho satisfactorio
y sublime es el cantar,
y se suele acompañar
con diversos instrumentos
para que dos pensamientos
se escuchen improvisar.

♦Rubén Sada♦  1
Yo a la música consagro
como el arte más vital,
una nota musical
ya es auténtico milagro.
Un poema ha de ser magro
pero con la melodía
adquiere una autonomía
y se transforma en canción,
¡sinfonía al corazón
que te nutre de energía!

♦Joel Márquez Sánchez♦  2
Con los poetas de ahora
y la musa que nos llama
plasmamos al pentagrama
la escritura más sonora.
Afecto en canto de aurora
que envuelve lo sentimientos,
y los oídos atentos
ante cualquier vibración
reciben la aclamación
armoniosa en los asientos.

♦Rubén Sada♦  2
La música es pura química,
te inyecta ardor en las venas,
y en días de cuarentenas
es la mejoría anímica.
No hace falta hacerle mímica,
pues sola al silencio espanta,
y el sonido lo quebranta
con un calíope o clave,
¡si hasta en el canto de un ave
la naturaleza canta!

♦Joel Márquez Sánchez♦  3
La música es ese abrazo
invisible que te toca
el corazón y te invoca
la inspiración del Parnaso.
En las claves que repaso
aprendo de su cultura,
y me eleva hasta la altura
de una constelación
en donde cada canción
se derrite en luz más pura.

♦Rubén Sada♦  3
La música es una clínica,
remedio a la enfermedad
y cuando hay debilidad
es pócima vitamínica.
Es la radiación lumínica
que nos viene desde un astro,
yo desde niño la arrastro
y la incorporé en mi alma,
la música me da calma
cuando estoy en mi camastro.

♦Joel Márquez Sánchez♦  4
La música lleva un suero
en tu clínica, mi hermano,
cuando las notas de un piano
me asisten como enfermero.
Las notas de un aguacero
suelen caer por las venas,
y por esas notas buenas
curando un mal cancerígeno
la música es el oxígeno
que te inspira a manos llenas.

♦Rubén Sada♦  4
Con la música me hidrato
si hay desierto en mis oídos,
me acelera los latidos
el calmo oasis de Erato.
Y paso un momento grato
acompañándolo a Orfeo
y a Eurídice en su recreo
con la bondad de su lira,
y mi nerviosismo vira
al nirvana en un paseo.

♦Joel Márquez Sánchez♦  5
Yo cuando la escucho a ella
en momentos de nostalgia
se evapora mi neuralgia
y mi cicatriz la sella.
La música es una estrella
fónica y estrepitosa,
que va sembrando una rosa
de un Mozart que ya se fue
pero se mantiene en pie
en la memoria armoniosa.

♦Rubén Sada♦  5
Yo siempre música audito
y de todos los países,
especial en días grises
o de un azul infinito.
Mas si el cantante es un grito
como los de rock and roll,
prefiero cambiar de rol
y hasta escuchar a Beethoven,
no sea que esos me roben
la alegría de mi sol.

♦Joel Márquez Sánchez♦  6
Yo sé de tu camuflaje
que en cada periodo usas,
vuelves a poner tus musas
con melódico ropaje.
Siempre llevas un mensaje
en el más sutil melisma,
y gracias a tu carisma
aun en la tierra foránea,
clásica o contemporánea
¡Tú sigues siendo la misma!

♦Rubén Sada♦  6
Al cosechar de la era
el labriego siempre canta,
sabe que sino la planta
es posible que se muera.
Así la cosecha entera
que en la llanura es tapiz,
desde el tallo a la raíz
recibirá bendición,
con la voz de la canción
de un campesino feliz.

♦Joel Márquez Sánchez♦  7
Yo te escucho hasta en el Jazz
adentro de un saxofón
como en un caparazón
sale una perla eficaz.
Aun tu estrella fugaz
a mi presente ilumina;
sonoridad que camina
mientras a tus pies me abrocho,
inspiras al son jarocho
y a la payada argentina.

♦Rubén Sada♦  7
Amo toda estrofa lírica
que me eleve el pensamiento,
y al vibrar del instrumento
me haga ver la luna onírica.
Con esta evidencia empírica
yo a la música soy fiel,
da vueltas mi carrusel
mientras sueño el galardón
de aprenderme una canción
que vibra en un cascabel.

♦Joel Márquez Sánchez♦  8
Sé, Música, que en tu espacio
con espectáculo acústico
tú estás hasta en el rústico
violín que toca despacio.
Tú vales más que el topacio,
¡Tú luces tan bella y joven!
y yo dejo que me arroben
tus corcheas por el viento
que me llevan al momento
a un concierto de Beethoven.

♦Rubén Sada♦  8
¿Por qué a la música amo?
No lo sé. Es un misterio.
Tal vez tengo un gen iberio
que hasta en mis versos derramo.
Quizá de mi madre, exclamo,
que al estar en su matriz,
desde allí fui su aprendiz
ya que ella le cantaría
al bebé que allí tenía
para que patee feliz.

♦Joel Márquez Sánchez♦  9
La Música, es especial,
tiene un ADN eterno
que va en el vientre materno
al cordón umbilical.
Hoy tu palacio mental
luce más pulcro, más cuerdo,
y si un día yo me pierdo
en brazos de la ignorancia
llévame con elegancia
al Edén de tu recuerdo.

♦Rubén Sada♦  9
Es idioma universal
y su artística expresión,
desde Hawai a Japón
es un coro celestial.
Es la música el caudal
que alegra hasta a las mascotas,
y en apenas doce notas
te va elevando al Edén,
dándote en un santiamén
las alas de unas gaviotas.

♦Joel Márquez Sánchez♦  10
La música me bautiza
en un celestial acorde
para que se me desborde
las notas por la camisa.
Es eco de mi sonrisa
latido del corazón,
y en la mejor actuación
la música nos redime
de la incultura que oprime
la verdadera canción.

♦Rubén Sada♦  10
Quiera Dios a que tantas penas
de este claustro encerramiento,
las mitigue el instrumento
de las melodías buenas.
Que el canto de las sirenas
que en el mar tienen su estancia,
musicalicen la infancia
y las Perseidas festejen
medicinas que despejen
las sirenas de ambulancia.

♦Joel Márquez Sánchez♦ 
Hoy México y Argentina
en un concierto verbal...

♦Rubén Sada♦ 
Tocaron un arsenal
de notación cristalina.

♦Joel Márquez Sánchez♦ 
Aunque el concierto termina
lo llevamos en la piel...

♦Rubén Sada♦ 
La música de Espinel
acompañó la versada...

♦Joel Márquez Sánchez♦ 
El cantante Rubén Sada
con el cantante Joel.

© 25/04/2020. Joel Márquez Sánchez y Rubén Sada.

Con tu visita yo vibro./ Tu regalo apreciaré,/y te obsequiaré mi libro/ si me invitas un café.

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