27 de febrero de 2016

MIRANDO MORIR LA LUNA


MIRANDO MORIR LA LUNA


“Cuando esta zamba te cante, en la noche sola recuerda,
mirando morir la luna, cómo es larga y triste la ausencia”.
La nochera – Eduardo Falú

¡Cómo es de larga y triste la ausencia del alma tuya!
Mirando morir la luna desde el día en que te fuiste.
Aquí te esperé bastante, fue mucho, fue sufi ciente,
y este amor inconsciente hoy logra que a ti te cante.

Quisiera me expliques cómo fue que tus besos fugaron,
y en Iguazú se quedaron tu aire sexy y juventud.
Y en esta falta de luz, pues tus ojos no me miran,
mi pecho y mi alma suspiran esperando vuelvas tú.

Nunca pensé que tu ausencia por años se extendería,
robándome la energía y hasta el gozo de vivir.
Cómo fue que tus caricias se transformaron en hielo,
y formaron un riachuelo de lágrimas para mí.

Quisiera me expliques cómo fue que fugó tu cariño,
y aunque intento, no escudriño, qué fue lo que te alejó.
Cómo es que aquí estoy sin entender la verdad,
bebiéndome tu frialdad sin saber adónde voy.

Mirando morir la luna quisiera me expliques cómo
sucedió que sin quererlo pude yo dejarte ir.
Y por qué aunque estás tan lejos acá sigues acostada,
y yo a tu lado espero regreses de nuevo aquí.

Mirando morir la luna necesito tu presencia,
porque si estás en ausencia mi alma también morirá.
Y en noches de eternidad yo sigo surfeando solo,
perdido en la espesa bruma de este mar de soledad.

Autor: Rubén Sada - 4/03/2012

26 de febrero de 2016

LA LIBERTAD (Décimas entre Rubén Barbosa y Rubén Sada)


LA LIBERTAD

(Décimas entre Rubén Barbosa y Rubén Sada)

—(Rubén Barbosa)—
Vamos a trenzar, Rubén
unos versos bien camperos
aprontemos los aperos,
que a los dos nos vaya bien.
Como ramas de caldén
crezcamos con humildad,
la raíz busca humedad
afirmándose en el suelo
y el hombre no halla consuelo
si no tiene libertad.

—(Rubén Sada)—
Si sabré yo de este tema,
¡cuatro años estuve preso!
Yo considero, por eso,
que mi experiencia es suprema.
Comprobé que es un problema
cuando el hombre ya no es libre,
que es arma de gran calibre
cuando la lengua se le ata,
o le atan chivo a la pata
y le prohíben que vibre.

—(Rubén Barbosa)—
Por defender con valor
su convicción tan humana
en forma artera y villana
al privarlo del dulzor
de disfrutar el albor
cuando Febo cada día
refulge con alegría
bañando la tierra toda
trocó su mente, rapsoda,
y brotó la poesía.

—(Rubén Sada)—
Es cierto, ¿cómo lo sabe?
Que hasta del sol me privaron.
Un largo año me encerraron
como en jaula oscura el ave.
Y ocurrió un momento clave,
fue cuando un amanecer
me sacaron para ver
el sol en el mar, salir,
¡me ayudó eso a vivir
y aguantar fue menester!

—(Rubén Barbosa)—
Cuando el ave canta libre
vive la naturaleza
si está presa, la tristeza,
hace que su trino vibre.
Mas si el hombre es de calibre
nada detiene su canto
vence a la noche y al llanto
vertido desde el dolor
lega al mundo su esplendor
tornando en luz el espanto.

—(Rubén Sada)—
Ser libres no nos da rienda
para obrar libertinaje,
causar el mal es ultraje
a la vida en noble senda.
Quien la libertad defienda
debe siempre en rectitud
mantener buena actitud
obedeciendo la norma,
sino, luego se transforma
libertad en esclavitud.

—(Rubén Barbosa)—
Amigo, los reglamentos
son escritos por el hombre,
así, ninguno se asombre
donde pone los acentos.
Siguiendo procedimientos,
pactos después de una guerra
han dividido la tierra
coartando la libertad
y ahí anda la humanidad
tramojada pa’ la yerra.

—(Rubén Sada)—
La libertad se coarta
cuando impera el dictador,
y no hace caso al clamor
ni que la tierra se parta.
Al opositor aparta
y a quien protesta, flagela,
a quien lo acusa encarcela,
dictadura es impiedad
que coarta la libertad,
¡pasa hoy en Venezuela!

—(Rubén Barbosa)—
La libertad absoluta
no creo que sea posible
por más que suene increíble
pues el hombre todo enluta.
Como camaleón trasmuta
por el ego y el poder,
se prostituye al vender
su conciencia y su razón,
traiciona por ambición
los ideales del ayer.

—(Rubén Sada)—
Acollarando este tema
nos despedimos aquí

—(Rubén Barbosa)—
no fue asunto baladí
pues nos dio para un poema.

—(Rubén Sada)—
La libertad será emblema,
valorada y apreciada

—(Rubén Barbosa)—
que no sucumba ante nada
y se alce victoriosa.

—(Rubén Sada)—
Mil gracias, Rubén Barbosa,
lo saluda Rubén Sada.

¡Es un lujo tener los versos del poeta 
Rubén Barbosa en este libro!¡Gracias!


¿QUÉ ES MI CANTO? "Emulando a Horacio Guarany" (Décimas endecasílabas de Rubén Sada)



¿POR QUÉ GRITO?

(Autor: Horacio Guarany)


“Mi canto se hace grito porque el canto
me ha quedado pequeño en la garganta.
Yo traigo el grito de aquel que no ha podido
gritar que lo que gana no le alcanza.

Yo no temo gritar porque este grito
me viene arando el corazón y el aire.
Es el mismo grito que en el Chaco
gritó mi abuelo y no lo escuchó nadie.

Quieren que calle porque mi silencio
les ayuda a golpear al indefenso,
le tienen miedo al puñal de mi guitarra
y a las voces que escucho de los vientos.

Quieren que calle, quieren que tan sólo
mi canto hable de amor o de paisajes.
A mí me duele el dolor de tanta gente
que le han talado con hambre su coraje.

Amo el amor de las muchachas dulces,
amo el romance del sauce con el río.
Pero amo al hombre de la espalda rota
y a su hambre y su dolor los hago míos.

Vengo a gritar aquello que otros callan,
de amor y besos abundan los cantores.
Yo traigo el grito herido de mi pueblo,
no es culpa mía si no traigo flores.”

¿Qué es mi canto?
“Emulando a Horacio Guarany”
Autor: Rubén Sada

"Cada uno tiene una voz 
que cada uno ha de escucharla, 
y aquel que quiera apagarla 
será esclavo en su interior".
(José Larralde)

Y entonces me preguntas, ¿qué es mi canto?
¡Mi canto es un clamor que te intercepta,
que grita la injusticia, que no acepta
que tantos tengan nada y pocos tanto.
Por eso diré aquí lo que es mi canto:
Mi canto es el bramido de las masas
cuya vida y felicidad se aplaza,
es sórdido reclamo de justicia 
cegada por el lucro y la codicia
que fortuna le da al que las amasa.

Y luego me preguntas, ¿qué es mi canto?
Es pedido de paz al gobernante,
y honestidad ante el pueblo cuanto antes,
mas al ver su codicia me atraganto.
Tanta injusticia y desafuero, tanto,
al ver que aumenta la indigencia, mucha,
miradas tristes, opacas caruchas,
que piden de comer y les dan balas,
y a estas letras les van creciendo alas
que son canto de amor que se hace lucha.

Los feudos se enriquecen y entretanto
veo pobreza atroz, que es una injuria
y arremete la fusta de mi furia
y ante el poder inicuo me levanto.
La patria está en peligro de quebranto,
mi rebelión del alma está naciendo,
este camino seguirá existiendo
por todo aquel que siga andando en él,
y el estilo de Vicente Espinel 
es tizón que mi canto va encendiendo.

Autor: Rubén Sada

25 de febrero de 2016

LO BUENO Y LO MALO (Décimas, con Nayla Beltrán)

LO BUENO Y LO MALO

Décimas, con Nayla Beltrán

—(Rubén)—
Queriendo elevar poesía
como un canto que se baila,
le propongo, amiga Nayla, 
conjugar nuestra autoría.
La espinela será guía
para hermanar un gorjeo,
y si usted se anima, creo,
respóndame lo que quiera:
dígame a qué considera
bueno, malo, lindo y feo.

—(Nayla)—
Qué difícil desafío
me propone Rubén Sada,
pero aquí estoy, mesurada
y esta décima le envío.
Con todo el aprecio mío
trataré de responder
lo que para mí ha de ser
bueno, malo, lindo y feo,
que como bien yo creo
es de dónde se ha de ver.

—(Rubén)—
¡Cuánta verdad hay en ello!
Depende el punto de vista
de lo mismo, lo que exista,
puede ser horrible o bello.
Bueno o malo, será aquello
dependiendo qué uso dé,
un fósforo encenderé
para tener luz y brillo,
mas, con el mismo cerillo
quizá un bosque incendiaré.

—(Nayla)—
Lo mismo que ese cerillo
va mutando en su existir,
en su comienzo al vivir
de tono medio amarillo.
Tiene en su labor sencillo
una risoña lindura,
mas, su pequeña hermosura
se avejenta hacia un costado
quedando luego afeado
y aún de belleza pura.

—(Rubén)—
¡Lo bello es tan subjetivo!
Nunca ha de ser absoluto.
Lo delicado y lo hirsuto 
confluyen en su objetivo.
Como ejemplo le describo
a la flor más femenina,
una rosa coralina,
aterciopelada, hermosa,
a cuyos pétalos rozan
amenazantes espinas.

—(Nayla)—
También lo malo y lo bueno
ha de ser subjetivado,
por ejemplo es consumado
que la mentira en su seno
es mala en cualquier terreno.
Sin embargo, cuántas veces
se puede evitar con creces
al otro inútil dolor
evitando, por amor,
una verdad que entristece.

—(Rubén)—
Tema espinoso, por cierto,
la mentira y la verdad:
el torcer la realidad
no nos conduce a buen puerto.
Mas, la mentira, le advierto,
tampoco conduce al bien,
y mina en un santiamén
cualquier relación estable,
mejor la verdad se hable:
¡se lo asegura Rubén!

—(Nayla)—
Todo lo que conocemos,
absolutamente todo,
se puede ver de dos modos,
si dos caras poseemos.
En Papá Noel creemos
y sólo en justo momento,
madurado el sentimiento
la verdad has de saber,
la verdad es entender
el contexto, y no le miento.

—(Rubén)—
Dice la publicidad
que la Coca Cola es “buena,”
que al tomar desencadena
la mayor felicidad.
Mas, nada es menos verdad
que excederse en la glucosa,
toxina es la sacarosa,
y el exceso de glucósido,
te afloja hasta el peor óxido:
¡qué propaganda engañosa!

—(Nayla)—
Esa es la peor mentira,
de la que hay que desasnarse,
con información armarse
para entender cómo gira.
El sistema que nos mira
como corderos hambrientos,
que de amor y paz sedientos
buscamos, erróneamente
el bienestar aparente
sin ahondar el pensamiento.

—(Rubén)—
A media letra nos vamos, 
qué lindo es estar de acuerdo,

—(Nayla)—
quedarán en el recuerdo 
las ideas que esbozamos.

—(Rubén)—
Los temas desarrollamos,
los versos vienen y van,

—(Nayla)—
y en nosotros dejarán
una amistad encontrada,

—(Rubén)—
¡gracias, dice Rubén Sada!
¡Aplauso a Nayla Beltrán!

¡Gracias, Nayla Beltrán, por compartir tu hermosa poesía y gran talento! Publicado en el libro DE DIEZ, de Rubén Sada (Año 2015)

EL TALLER Y LA ESCUELA (Décimas, con Manuel Hermosi)


EL TALLER Y LA ESCUELA

(Décimas, con Manuel Hermosi)

—(Manuel)—
A usted lo voy a invitar
en décima improvisada,
al paisano Rubén Sada
un verso le vi’á dejar. 
Y con gusto preguntar
ya que ha abierto la tranquera,
porque vi en la matera,
que se vino un chaparrón,
digo yo de corazón…
¿se vino la primavera?

—(Rubén)—
Se vino la primavera,
mi buen amigazo mozo,
y aunque el clima no es hermoso
Manuel Hermosi la espera.
Anhela que floreciera
para juntar lindas flores,
de muchos bellos colores,
para a su mamá entregarle
y con besos obsequiarle
floreos que son primores.

—(Manuel)—
Floreos que son primores
vi’á mi madre regalar,
y con gusto improvisar 
para demostrar mis flores.
Si entre tantos payadores
como el paisano Gabotto,
si soy de su planta un broto 
junto ya con Rubén Sada,
y aunque hoy no hay paisanada
hacemos mucho alboroto.

—(Rubén)—
Yo le quiero preguntar:
¿cómo le va en el colegio?
¡Dicen que es alumno regio!
Y de grado va a pasar.
Quizás pueda contagiar
a algún que otro compañero,
para que llene el tintero
con la tinta de escritor
y ser un buen payador
como lo es usted, aparcero.

—(Manuel)—
A usted le voy a contestar 
que tengo este privilegio,
pongo fuerza en el colegio
y lo voy a demostrar.
Y le quiero preguntar
a usted, por hombre campero,
si recorrí los senderos
y es algo de no creer,
practico para el taller 
con Rubén, mi compañero.

—(Rubén)—
Adelante, con lo propio,
practique, nomás, Hermosi,
haga una metamorfosis
que si es payador, lo copio.
Sus versos yo los acopio
invitándolo a mi libro,
con sus rimas me calibro,
porque usted es de buena escuela
y con su brava espinela,
siento la poesía y vibro.

—(Manuel)—
En mis décimas camperas
dedicadas a su libro, 
mientras que yo las calibro 
para que no sea sonsera, 
lo invito yo a mi matera 
del taller de payadores,
yo le regalo mis flores
al paisano Rubén Sada,
en décima improvisada 
dejo mis versos mejores.

—(Rubén)—
Manuel, de ‘hermoso’ apellido
resultó ser mi compinche,
haga conmigo bochinche
y yo también haré ruido.
Sus versos son bien fluidos,
importante es su escritura
no descuide la lectura,
porque en ella está la llave
para que no se le acabe
la llama de la cultura.

—(Manuel)—
La llama de la cultura 
nunca se puede acabar,
y un verso le vi’á dejar 
para abrirle las tranqueras.
Si hay milongas camperas 
se sigue la tradición, 
y digo en esta ocasión 
en un verso improvisado, 
voy a dejar mi pasado
con mi mayor emoción.

—(Rubén)—
A medio decir nos vamos
con cultura y amistad

—(Manuel)—
payamos con libertad 
que entre versos dejamos.

—(Rubén)—
La misma huella que andamos
nos conduce a un vergel

—(Manuel)—
Con este paisano fiel, 
en frente a la paisanada

—(Rubén)—
Gracias dice Rubén Sada:
¡Aplauso a Hermosi Manuel!


¡Gracias, poeta Manuel Hermosi, por compartir tus versos!
Poema publicado en el libro DE DIEZ, de Rubén Sada.(2015)

24 de febrero de 2016

LA VIDA Y LA MUERTE (Décimas filosóficas, entre Rubén Barbosa y Rubén Sada)


LA VIDA Y LA MUERTE

(Décimas, con Rubén Barbosa)

—(Rubén Sada)—
Querido amigo tocayo,
ya le invito a improvisar,
debatiendo en un cantar
que sirva a modo de ensayo.
Ninguna cuestión soslayo
ni me asusta ningún tema,
escribamos un poema
sobre la vida y la muerte,
quizás hallemos, con suerte,
la respuesta a este dilema.

—(Rubén Barbosa)—
La respuesta a este dilema
no encadena el pensamiento,
recurso que uso al momento
de la décima es emblema.
Seguir la huella es mi lema,
este asunto es urticante.
Poniendo el mejor talante
vamos a filosofar
para poder arribar
a buen puerto, Dios mediante.

—(Rubén Sada)—
Comienzo por preguntarle,
y respóndame en poesía:
¿Por qué la absurda ironía
que procederé a contarle?
¿Por qué al muerto van a honrarle
en un “parque” cementerio,
pero en opuesto criterio
afuera, la gente viva,
de hermosos parques, se priva,
y sufre miseria en serio?

—(Rubén Barbosa)—
Parece que va apurado
comenzó por el final
pero es así, cada cual,
expresa lo barruntado.
Un “vivo” seguro ha ideado
otro ardid pa’ recaudar.
¿Se priva o la hacen privar?
Por más que abunden las flores
esos honrados señores
¡No las podrán olfatear!

—(Rubén Sada)—
A mi existencial consulta
ha respondido muy bien,
¿no cree usted, don Rubén,
que la muerte nos insulta? 
Colmado en lujos, resulta,
que están rodeados, yaciendo,
mientras los vivos, sufriendo.
¿Desde el vergel los cautivos
se burlarán de los “vivos”?
¡Me parece estarlos viendo!

—(Rubén Barbosa)—
No pierde tiempo la parca
en agravio ni amenaza,
el ser humano se abraza
a tales cosas. La barca,
de la señora, es el arca
que en un mar atemporal
mas allá del bien y el mal
cumple con su derrotero
y ni siquiera el dinero
te salva, si te hecha el pial.

—(Rubén Sada)—
Por sus respuestas, Barbosa,
de verdad que le agradezco,
responderle yo le ofrezco
si usted su pregunta glosa.
Nuestra vida es majestuosa,
tenemos la dicha inmensa,
de alegría, que compensa
del más allá alguna paz,
ahora ataque si es capaz,
que yo jugaré en defensa.

—(Rubén Barbosa)—
Atacarlo, ¿le parece?
No pienso en contrapuntear.
Sólo quiero socavar
lo que el pensamiento mece.
Toda vida que florece
trae beatitud, lozanía,
risa, dicha, algarabía,
pero todos ya sabemos
el final, pues fenecemos
y aguarda la tumba fría.

—(Rubén Sada)—
Ya que no pregunta nada
seguiré yo preguntando,
y usted siga despejando
las dudas de Rubén Sada.
Si es que la vida es sagrada,
¿por qué no se la respeta?
¿Por qué del hombre es la meta
el dinero acumular?
¡Si nada podrá llevar
allá adentro de la grieta!

—(Rubén Barbosa)—
En la segunda pregunta
ya responde la primera
y en su afirmación certera
aclara la que hace yunta.
El humano es marabunta,
todo devora a su paso
no se sacia y por si acaso
acumula pa’l futuro
aunque sabe que es oscuro,
¡no tiene bolsillo el raso!

—(Rubén Sada)—
Bueno, nos vamos apeando,
¡gracias de estar en mi libro!

—(Rubén Barbosa)—
En la décima desfibro
lo que voy elucubrando.

—(Rubén Sada)—
Usted y yo en el mismo bando
con esta hermandad hermosa,

—(Rubén Barbosa)—
versificando o en prosa
tenemos igual mirada

—(Rubén Sada)—
Lo saluda Rubén Sada
al poeta Rubén Barbosa.

¡Gracias, poeta Rubén Barbosa, por tu excelente versar!
Este poema fue publicado en el libro DE DIEZ de Rubén Sada.
24/02/2016

23 de febrero de 2016

DE ACTUALIDAD (Décimas con Norberto Calul)


DE ACTUALIDAD

 (Décimas con Norberto Calul)

—(Rubén Sada)—
Despierto de un sueño azul
buscando a un poeta experto,
por eso invito a Norberto
que se apellida Calul.
Frondosa como abedul
es su profunda poesía,
contenido y melodía
aparecen en sus versos,
y se alegra el universo
si me responde este día.


—(Norberto Calul)—
No creo que el universo
se alegre por mi respuesta,
pero agradezco la apuesta
y las gracias van en verso.
Por eso en poesía inmerso
le hago llegar mi rimada
a mi amigo Rubén Sada
editor, cantor y poeta,
porque a mí, si se me reta,
respondo hasta una payada.


—(Rubén Sada)—
¡Qué alegría, que a este reto
le dio muy bien su respuesta!
Este libro está de fiesta
y un poeta invitado es Beto.
Yo le tengo un gran respeto
porque es un buen ser humano,
maravilla hace su mano
sembrando de verso el surco,
ambos somos nieto’e ‘turco’,
¡usted, es como mi hermano!


—(Norberto Calul)—
Y bueno, ya que le agrada
sigamos con este asunto,
porque esto del contrapunto
me despierta la versada.
Mire amigo Rubén Sada
que nunca fui de callarme,
si usted quiere picanearme
le advierto que aquí lo espero
con mi decir más sincero
y va a tener que aguantarme.


—(Rubén Sada)—
Felicito su osadía
y admiro su gran coraje,
sus letras son su tatuaje,
marca fiel de su hidalguía.
Escritor de valentía
y además, inteligente, 
que dice siempre ‘presente’
donde haya letra escrita,
porque a esta patria bendita
la fundaron los valientes.


—(Norberto Calul)—
Largue, Rubén, de una vez,
hablemos de lo que importa
porque si hay fiesta, a la torta,
y si hay que pescar, al pez;
no soy jurado, ni juez
por eso yo le pregunto
qué sabe usted de este asunto
de rimar como “Vizcacha”,
ya que me muestra la hilacha,
basta de vueltas y al punto.


—(Rubén Sada)—
Haré galopar mis potros
por sucesos de estas pampas,
con rechazos ante el hampa 
que cabalga entre nosotros. 
Pues, es mi dolor el de otros
que con la espalda encorvada
y su ánima doblegada,
cosechan resignación,
ante quien siembra traición
a una patria mancillada. 


—(Norberto Calul)—
Así me gusta, a las cosas,
no se me guarde pesares,
lo que huele en estos lares
sabemos que no son rosas.
Son cuestiones apestosas
de gente que mal la lleva,
no tiene nada de nueva
la actitud del que es gobierno,
dignos hijos del averno
con lo que ello conlleva.


—(Rubén Sada)—
¡Es cierto! Nuevo no hay nada,
bajo este sol argentino,
de todo nos dio el divino,
en esta viña habitada: 
genios de mano honrada,
y otros que hicieron daño,
y “males de tal tamaño,”
“cuando me acuerdo, me aterro,”
lo vivió igual Martín Fierro
hace ciento cuarenta años.


—(Norberto Calul)—
Ansina es, don Rubén,
está repleta la historia
de gente que es pura escoria,
también hay gente de bien
que a pata, en bondi o en tren
se va a vivir del trabajo
porque crecer es de abajo, 
así se ganan los sueños,
porque no saben ser dueños
si no hay esfuerzo a destajo.


—(Rubén Sada)—
Yo me quejo igual que Fierro,
pues no me entra en el testuz,
que el país no tenga ‘“luz”
siendo que hay oro en los cerros.
Me han diplomado de perro,
mi poesía ladra al flanco,
sin perderles paso, al tranco,
pues ¡mire qué paradoja!
Aunque tienen manos rojas,
las cubren con guantes blancos.


—(Norberto Calul)—
¿Sabe, qué pasa, don Sada?
¡Hoy hay caras y caretas!
De buenos, van los sotretas,
embaucando a la gilada.
Y con poco, casi nada,
logran el voto que afianza,
ganándose la confianza
del haragán y el malevo, 
y a gobernar van de nuevo,
para llenarse la panza.


—(Rubén Sada)—
Transa el poder con la plata,
pero... ¡que el poeta activo 
nunca permita que un chivo 
le encadenen a la pata!
Si es protesta su bravata,
y del pueblo es su dolor,
lo cantará con valor
en consonante rapsodia 
y en contra de lo que odia,
sin perder nunca el amor.


—(Norberto Calul)—
Usted ha pegado hondo
con el asunto del ‘chivo’,
hoy, pa’ cuidarse del vivo
tenga teros en el fondo.
Arman tanto batifondo
que, ahora mismo, sospecho
hay más de un tipo en un techo
con intención de ‘quién sabe’,
extraño que entra sin llave
va como chancho al afrecho.


—(Rubén Sada)—
Se abrazó el pago de Wilde,
a mi nativo quilmeño,
pusimos todo el empeño
sin dejar de ser humildes.
Acentuamos con la tilde
el arte del payador
que sus con coplas de amor
y poniendo en alta estima
la poesía con rimas,
cantan un canto de amor.


—(Norberto Calul)—
Lo mío es atrevimiento,
de esos que llenan de orgullo,
en cambio, Rubén, lo suyo
tiene mucho fundamento.
Y usted sabe que no miento
cuando digo que este arte
lo estudia, formando parte,
junto a eximios caballeros,
excelentes herederos
de Ezeiza, Vega y Lazarte.


—(Rubén Sada)—
Y luego de compartir
nos vamos a dos conciencias…

—(Norberto Calul)—
pues cada cual, con sus ciencias,
le puso el mejor sentir.

—(Rubén Sada)—
Juntos vamos a esparcir 
semillas en este huerto,

—(Norberto Calul)—
versar es soñar despierto
con la pluma como aliada.

—(Rubén Sada)—
Gracias dice Rubén Sada
y aplaude a Calul Norberto. 


Gracias por compartir este contrapunto y tu poesía, amigo Norberto Calul!
Publicado en el libro DE DIEZ, de Rubén Sada.



FLOREOS DE COCINA (Décimas con Olga Antognoli)

FLOREOS DE COCINA

(Décimas con Olga Antognoli)

—(Rubén)—
Salud, mi querida amiga,
la invito, estimada Olga
a fluir como el río Volga
irrigando estas espigas.
Quiero invitarla a que siga
cultivando la espinela,
usted que es de buena escuela
en par con el Cimarrón,
los dos saben un montón:
¡sus décimas alto vuelan!

—(Olga)—
Trataré de contestarte,
no sé cómo va a salir,
es un continuo fluir, 
no sé si llamarlo arte.
Pero dejo de mi parte, 
lo que mejor considero,
respeto, que es lo primero,
y después la poesía, 
que nos llena de alegría
y no la compra el dinero.

—(Rubén)—
Ha definido muy bien,
pues es gratis la poesía,
como el aire que en el día
respiramos cada quien.
Y le pregunta Rubén
con un aire muy diverso,
qué es lo que inspira a su verso,
si es la mente, el corazón, 
si es el alma o la emoción
o aconteceres adversos.

—(Olga)—
Hay que estar bien preparado
según sea la ocasión,
a veces el corazón
lo guía al enamorado.
Y si no está preparado,
puede ayudarlo la mente, 
siendo un poco inteligente 
deja que queden dispersos,
aconteceres adversos, 
opino cristianamente.

—(Rubén)—
Le escribió al trapo de piso,
le escribió al escobillón,
también a su Cimarrón
y a todo lo que usted quiso.
La invito a escribirle al guiso,
y en esta ocasión le inquiero:
¿cómo hace un guiso carrero?
¿con qué ingredientes lo hace?
De cocinar deme clases
pues quiero ser cocinero.

—(Olga)—
Dejaré en estos renglones,
algo muy bien aclarado,
y lo hago con agrado, 
creo tener condiciones. 
Observo sus peticiones, 
de cómo se hace un buen guiso, 
será que el destino quiso, 
que se vuelva cocinero,
lo enseña Domingo Berho,
yo, saldé este compromiso.

—(Rubén)—
Su respuesta es muy esbelta,
por no asegurarle, flaca,
ya que ni hay carne de vaca,
ni mi duda está resuelta.
Va mi pregunta de vuelta,
mas, ya que escasea la achura,
le pregunto: Con verduras,
con hortalizas y granos,
un guiso vegetariano, 
¿quedará una sabrosura?

—(Olga)—
Lo concerniente a comida
eso sí que es personal, 
no sé si es para bien o mal
le contestaré enseguida.
Desde el punto de partida
depende del apetito,
todo resulta exquisito
si viene de buenas manos,
aún si es vegetariano
le hace bien a algún viejito.

—(Rubén)—
Ya nos vamos despidiendo,
a media letra nos vamos

—(Olga)—
después no me haga reclamos,
creo me está comprendiendo.

—(Rubén)—
Seguiremos escribiendo
siempre en pos de hacer el bien

—(Olga)—
he comprendido también
lo que a todos nos agrada

—(Rubén)—
es la rima improvisada,
que escriben Olga y Rubén.

Autores: Olga Antognoli / Rubén Sada.
¡Muchas gracias por tu colaboración en el libro "DE DIEZ", Olga!



Con tu visita yo vibro./ Tu regalo apreciaré,/y te obsequiaré mi libro/ si me invitas un café.

Invitame un café en cafecito.app