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25 de mayo de 2010

INDUSTRIA ARGENTINA (Recitado criollo de Adrián Maggi)



INDUSTRIA ARGENTINA (de Adrián Maggi)

Hijo: Hoy te vi tomando mate en la mesa del comedor
macaneando con tu abuelo, hablando de qué se yo...me fui arrimando despacio, para no enfriar el calor… 
me senté sin decir nada escuchándolos a los dos 
y en un momento la charla apuntó pa´discusión 
hasta que vos te callaste, y el viejo se apaciguó. 
Sé que tu abuelo es porfiao; no lo sabré, si me crió, 
pero cada uno es, así como lo ha hecho Dios, 
él no comprende estos tiempos, comprende los que vivió, 
sentate siempre a escucharlo, prestale mucha atención 
que tiene muchísimas cosas, guardadas en su interior. 
Ah… y te agradezco tu silencio cuando el viejo se enojó, 
comprendí que estás creciendo, y ahí me sentí mejor. 
Sé lo que quiso decirte, tu abuelo cuando te habló, 
¡
Sos argentino muchacho! ¡Argentino, sí señor! 
La patria nos necesita, a mi padre, a mí, y a vos! 
¡
Somos Industria Argentina! No hay lugar a discusión. 
Tu abuelo que hacía el tambo, allá en el campo luchó, 
le dio su sangre a la tierra, con su vida la abonó, 
seguro que tuvo errores, sí, también los tengo yo, 
pero llegao el momento, pero llegao el momento, 
como macho se jugó. 
Tu abuelo con los recuerdos de los días que vivió, 
pero encuentro una esperanza en los chicos como vos, 
y han de luchar con esfuerzo, los de tu generación, 
el porvenir los espera ¡pa´cumplir una misión! 
Sos el hombre del futuro, sangre joven que heredó 
esta patria, y debe honrarla por tu abuelo, y por vos: 
¡
Somos Industria Argentina! No hay lugar a discusión. 
Transforma en su paso el tiempo, lo de ayer en lo que es hoy, 
pero el mañana depende de los chicos como vos, 
y hace fuerza la cadena, por la unión del eslabón, 
y es pecado si se cortan los de tu generación, 
a las plantas sin raíces... 
a las plantas sin raíces, las voltea un ventarrón. 
Yo no pretendo que toques la guitarra como yo 
(Punteo) 
Yo no pretendo que toques, la guitarra como yo, 
ni que sientas como siento las cosas que siento yo, 
porque eso seria obligarte, y no es esa mi intención, 
pero hay cosas que tenemos que son común a los dos. 
La patria empieza por casa, más bien en el corazón 
y le debemos un futuro, si es lo que uno heredó 
la madre que lo ha parido, la bandera con el sol 
y es un deber ¡cuidar eso que tanto costó! 
¡
Por eso nos necesita la patria que nos parió! 
Que si mi patria es mi padre, también mi patria sos vos: 
¡
Somos industria Argentina! ¡No hay lugar a discusión!

Adrian Maggi

LA MANTA DEL CAMIONERO (Recitado Criollo de Adrian Maggi)

poema gauchesco


La Manta del Camionero (Adrian Maggi)

Son las cuatro de la tarde de un día bastante bravo
y hasta el sol busca la sombra los días de verano
de insoportable el calor en esta región del Chaco.
El comisario tranquilo juntaba orín en un banco
compartiendo una cerveza con un agente y un cabo,
sus días son parecidos de tranquilos se hacen largos
y piensa que esta en la gloria salvo los días de pago
que puede buscar problema alguno que otro borracho.

Pero en eso entran dos hombres pa´hablar con el comisario
y cuando este los atiende se entabla el siguiente diálogo.
- Vengo a denunciar un robo! dice uno muy preocupado
- ¿Un robo acá? le responde sorprendido el comisario
- Pa´que usté sepa señor, acá no hay un robo al año...

- ¡Bueno mire! del camión una manta me ha faltado
- Yo no entiendo! dice el otro que había estado muy callado
- La sacaron del asiento, pero arriba había dejado
el portafolios con plata con lo que había cobrado,
y no le han tocado un peso, solo la manta han sacado.

- ¿Y a qué hora ha ocurrido el hecho?
- Tres horas habrán pasado,
porque comimos y dormimos justo a la sombra de un árbol.
- Tres horas es mucho tiempo, para salir a campearlo
- ¡Seguro que fue algún indio! de esos Tobas ordinarios,
que acá tienen a montones en esta zona del Chaco!

El comisario seguro de que los tobas no son malos,
pa´no seguir discutiendo, prefirió quedar callado,
y agarró una lapicera pa´tomarles bien los datos.

Golpean y abren la puerta, y penetran al despacho,
un agente con un Toba del cansancio transpirado,
con una manta doblada y un cacharro en la otra mano,
de esos que hacen las mujeres pa´vender en el poblado.

-¡Esa es mi manta! le dice el camionero parao
- ¿Vio que era un indio nomás el que la había robado?
- ¿Por qué no nos dice agente en qué lugar lo ha encontrado?
- Yo no lo encontré, señor, él sólo se ha presentado.
Se hizo un silencio, y después llamó al Toba el comisario:
- A ver Francisco, ¡ Vení!

- ¡A Ver Francisco, vení!, decí qué es lo que ha pasao!
Y se fue arrimando el Toba con la manta y el cacharro:
- Yo ir con hijo al dotor, pa´ver si puede curarlo.
- Dotor revisa primero, dotor da remedio santo,
dotor dice que llevar con una manta tapado,
yo ver señor con camión a la sombra descansando,
yo no querer molestar, manta tomarla prestado,
yo llevar al hijo envuelto, del rancho vuelvo apurado,
ahora manta devolver, y entregar este cacharro,
eso manda mujer mía, a su mujer de regalo.

El camionero se sienta, le ruedan hasta sus labios,
dos lagrimones de bronca, por pensar equivocado,
toma el cacharro del Toba, como un obsequio sagrado,
y a la manta, para el niño, se la envía de regalo,
y no hace falta decir, que el caso quedó cerrado!

El camionero de entonces, junta ropa por su barrio,
y se va con los bolsones a la provincia del Chaco,
y a Francisco y sus amigos se las deja de regalo.
El asentamiento Toba, retribuye con cacharros,
que el camionero de adorno, se los lleva pa´su rancho.
Le fue enseñando a sus hijos como viven en el Chaco!,
los Tobas con sus costumbres, marginados y explotados!
¡Le da gracias a la vida, esa lección que le ha dado!
Y repite adonde quiera:
“Los Tobas, ¡los Tobas son mis hermanos!



Autor: ADRIAN MAGGI
(San Andrés de Giles)

Adrián José Maggi, tal su verdadero nombre, nació el 18 de Julio de 1969 en San Andrés de Giles, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina. Decidor y cantor surero, se destaca además como autor y compositor, autor además de más de 150 obras.

Cursó sus estudios primarios, secundarios y terciarios en su ciudad natal, es docente, (maestro de escuela) se desempeño como maestro rural a la ves que comenzaba su carrera profesional en el canto y la música. En el año 1988 continua sus estudios de guitarra y música con el profesor Don Pedro Casado, estudia danzas tradicionales argentinas e investiga permanentemente aspectos relacionados en sus dos carreras, la docente y la artística.
En años posteriores comienza la carrera de literatura, castellano y latín. Actualmente estudia acordeón de ocho bajos (verdulera) instrumento que además ejecuta en sus interpretaciones, como partes de la orquesta rural.
Toma clases de canto y vocalizaciòn, recopila temas musicales, tradicionales y danzas argentinas, es arreglador musical, investigador social y cultural y compone obras didácticas de orden general.
Termina de escribir un libro de orden pedagógico, dedicado a la enseñanza primaria y como apoyo de escuelas de todo el país, el cual esta a la espera de ser editado próximamente.
Si bien es un cantor popular, él se define mejor como: CANTOR Y DECIDOR CRIOLLO COMPROMETIDO CON LA REALIDAD Y LA DOCENCIA DESDE EL CANTO.

12 de abril de 2010

2 de Abril (Poema Malvinas) Recitado Gauchesco de Adrián Maggi


2 de Abril 
(Adrián Maggi) -Recitado Criollo-

Después de un domingo bravo que se voló con el viento,
llegó el lunes a la escuela, cansado y con mucho sueño.
Cómo se pasan los días que ya casi ni los siento,
se desfleca la semana, otra más sin más remiendos.

Suena el timbre y más de cuatro le corren carrera al tiempo,
porque aquel que llega tarde, es media falta de arresto,
y será una falta entera p'al que se quedó durmiendo.

El estudio, es necesario hasta pa' ser barrendero
Y hay que cuerpearla de entrada que si no, que si no se pone feo.

Forman fila, y la bandera se confunde con el cielo.
Y le cantan por ser criolla, el alumnado completo,
un canto de patriotismo acuanao dentro del pecho.

Después, después silencio profundo como señal de respeto:
Saludo a los profesores y derechito pa dentro.

Alza el tono el profesor y a la vez se pone serio:
"Hoy es lunes tres de abril, tenían un deber, ¿lo han hecho?
A ver... Marcelo Gutierrez, pasá acá al frente y leelo!"

Se pone de pie el muchacho y empieza a leer con miedo:
"El dos de abril en mi patria se vuelve rojo misterio,
y se mancha el almanaque, porque es un día muy nuestro,
con la sangre de esos hombres que con honor defendieron
el suelo de aquellas islas que según dicen es nuestro.
Le pido a Dios poderoso que cuide a los que murieron,
y grito: ¡viva la patria! como un homenaje a ellos."

El profesor felicita. Se sienta el chico contento.
Y uno a uno de la clase su homenaje van leyendo...
y el profesor evalúa, como midiendo el talento.
"A ver, Gustavo Maciel: mostranos qué es lo que has hecho."
Queda callado el muchacho, hijo de padres tamberos,
y responde a la insistencia: "Yo no hice nada maestro."

Hay un silencio de tumba... "Pero Maciel, ¿qué me ha hecho?
Si no hizo los deberes, es una falta de respeto.
Yo soy nuevo en esta escuela y voy a cuidar mi puesto,
y a nadie voy a permitir que me ande tomando el pelo."

Se larga a llorar Maciel con la cara entre los dedos,
suena el timbre y los demás van a jugar al recreo.
Cae un uno en la libreta y le duele hasta al maestro,
que al verlo llorar, se acerca, para ofrecerle consuelo...


"¿Por qué no hiciste el deber? 
¿Por qué no hiciste el deber? Contestá, ¡séme sincero!"
y responde el muchacho, entre sollozo y lamento:
"Allá en las islas señor, allá en la islas señor
yo tengo un hermano muerto. 
Se fue a defender la patria y todavía lo espero."

El profesor sorprendido lo miraba boquiabierto
 y sólo atino a decir: "¿Por qué no me lo dijeron?"

Camino hasta donde el niño, le dio un abrazo y un beso, 
se volvió pal escritorio, borró el uno que había puesto 
y al retirarse se oía: "¿Por qué no me lo dijeron?"

La bandera, a media asta eternamente de duelo,
busca alguna explicación por sus hijos que no han vuelto.
Yo sé bien de que no es justo que a uno le roben el suelo,
Pero no es justo tampoco hacerse matar por ello.
Nunca olvidemos que el fin no justifica los medios.
Vaya estos versos sencillos a los chicos que murieron,
inocentes criaturas como el Maciel de mi pueblo.

El dos de abril en mi patria se vuelve rojo misterio,
Y se mancha el almanaque, porque es un día muy nuestro,
con la sangre de esos hombres que con honor defendieron
el suelo de aquellas islas que según dicen es nuestro.
Le pido a Dios Poderoso que cuide a los que murieron,
y grito ¡Viva la patria! como un homenaje a ellos.

Adrian Maggi