8 de diciembre de 2020

SOMOS PAN DEL MONSTRUO ESTADO

 

SOMOS PAN DEL 

MONSTRUO ESTADO

 Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.”.(Apocalipsis 13:17)

El Estado es una hambrienta  
bestia que todo mastica,
cuando crece y no se  achica
transforma la vida en cruenta.
Nuestra libertad violenta
la runfla de 'dioses - amos',
en su epiglotis estamos
y es que “el Estado opresor 
es un macho violador”         ►  
si nosotros nos callamos.
· 
El Estado no te cuida,
solo es la araña que teje
una telaraña hereje
que captura a su comida.
Sin ti, él no tiene vida
y sería solo un yuyo,
te inocula el virus suyo
y te asfixia su escafandra,
Leviatán es el malandra
que se asocia en contra tuyo.
· 
Nos someten y amenazan,
nos dominan con el miedo,
nos apuntan con el dedo
(pero entre ellos se abrazan).
Nuestra denuncia amordazan
con una bala en la nuca,
a los jóvenes se educa
con relatos mentirosos,
ellos son más peligrosos
que el Chagas de la vinchuca.
· 
Al empresario destruyen
con centenares de impuestos,
a emprendedores honestos
aplastan, por eso huyen.
Los ahorros disminuyen
por causa de la inflación,
¿cuándo no? ¡Confiscación!
¡De tu casa se apodera!
Tú eres la abeja obrera
y ellos la fumigación.
· 
Dictan ley en contra nuestra
y de escaparse no hay modo,
luego borran con el codo
lo que firman con la diestra.
La no-Justicia siniestra
libra de pena al amigo,
mientras reserva el castigo
para el noble productor,
y para el emprendedor
el Estado es su enemigo.
· 
A quien los vota, comida,
exenciones y ventajas,
para el resto las migajas
y ellos se dan la gran vida.
Latrocinio en él anida
y es su impunidad, legado,
tejido social dañado,
la familia se va yendo,
¡ya no quiero seguir siendo
el pan de este monstruo Estado!
· 
© Rubén Sada. 8/12/2020.


VIDEO: ☝ Ronald Reagan sobre las libertades individuales  


7 de diciembre de 2020

GUITARRISTA Y ALBAÑIL

GUITARRISTA Y ALBAÑIL 

Poeta de la cuchara,
cantor de llana y fratacho,
buscavidas de muchacho,
mezcla autodidacta rara.
De arte sublime su cara
y de oficio sus dos manos,
arte y oficio, que sanos
le dan alegrías mil,
guitarrista y albañil
son sus valores humanos.
🎸 
Mientras va haciendo el pastón
con cal, arena y cemento,
él tira un silbido al viento
ensayando su canción.
La pala es su diapasón
y con sus dedos cuarteados,
mete tonos inventados
produciendo fantasía,
soñando el lejano día
de subirse a los tablados.
🎸 
Escribe letras de amor
como un dulce epitalamio,
y en la altura del andamio
toca el cielo inspirador.
Ya se ve compositor
cuando tira la plomada,
imagina la encordada
cuando va tensando el hilo,
dedicará su vinilo
a su musa enamorada.
🎸
¡Cuántas horas de trabajo
debe meter cada día!
Es que el son de su poesía
no lo deja caer bajo.
Sus vivencias son legajo
que da letra a su expresión,
trabajando es un león
y su música es ritual...
¡Desde el árbol, un zorzal
le hace coro a su canción!
🎸 
¡Vibran bellas ilusiones
de su prodigioso oficio!
Mezcla sudor, sacrificio
con la música y sus dones.
Ya compuso mil canciones,
una por cada experiencia,
lo aplaude su muda audiencia
de carpetas alisadas,
y paredes revocadas,
anfiteatro de su ciencia.
🎸 
El día que se jubile
de un tiempo que fue su escuela,
cantará en una vihuela
la alegría que perfile.
Quizás ahí asimile
que con él, Dios fue gentil,
su aptitud payadoril
le puso la nota exacta,
ser poeta autodidacta,
guitarrista y albañil.
🎸 
© Rubén Sada. 7/12/2020.

La música es una de las mejores formas de disfrutar del trabajo, por duro que sea.



5 de diciembre de 2020

LA HIGUERA DE DOÑA BETY

 

LA HIGUERA DE DOÑA BETY

 "Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera,
y no habrá quien los amedrente". (Miqueas 4:4)
Está enclavada al jardín,
ella imponente, y ¡erguida!
Es la industria de la vida,
para el picaflor, festín.
Y se acerca el chiquitín
con su vuelo delicado,
buscando el néctar preciado
con su pico de espagueti:
¡La higuera de doña Bety
atrajo al enamorado!
·🐤
Ella fabrica dulzura
con un delantal florido
de brevas que han existido
desde el gen de la Escritura.
Me maravilla su altura
que produce paz y sombra,
con un derroche que asombra
cuando mi vista a ellas lanzo,
y como no las alcanzo
las junto desde su alfombra.
·🐤
¡Si pudiera ser abeja
para engullir su manjar,
y colmar mi paladar
(si es que la avispa me deja)!
Tanta ambrosía festeja
y a convidar a otras corro,
oro líquido ahorro
como un dulce tentempié,
también le convidaré
a mi primo: el abejorro.
·🐤
Van cincuenta rotaciones
que dio el sol a sus pistilos,
más que Queen y sus vinilos
de rapsodias y canciones.
Y aunque tengo machucones
de madurez agridulce,
aunque el viento higos expulse
de mis ramas no se abstraen...
¡Con las brevas que se caen
me pondré a cocinar dulce!
·🐤
La cuchara de madera
va girando en carrusel,
y el aire ya huele a miel
de vainilla y primavera.
Es mermelada casera
que la madre de un amigo
me convida y la bendigo
agradeciendo sus frutos,
recordando esos minutos
más dulces que el mismo higo.
·🐤
Fui invitado a su mantel
de hule y café con leche,
Bety dice que aproveche
la amistad a flor de piel.
Otro enero en su vergel
y un peldaño en la escalera,
el afecto sin barrera
con dulce dedicatoria,
voy a perder la memoria
"cuando florezca la higuera".
·🐤
© Rubén Sada. 5/12/2020.

4 de diciembre de 2020

LLANURA versus ALTURA

 

LLANURA versus ALTURA

 

—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Quiero decirle a la altura
y a su orgullo de distancia
que tiene más importancia
el nivel de la llanura.
Que el fruto de la dulzura
lo hace la industrial del suelo,
vale más el caramelo
verde del cañaveral
que ese sueño vertical
de estrellas, nubes y cielo.
 
—Joel Márquez Sánchez—
Hago a la altura un llamado
de reducir: su amargura,
su estrafalaria cultura
y su orgullo exagerado.
Quiero hospedarme en un prado
donde germine el anhelo
porque yo vivo el modelo
de una frase de mi cuna:
"Con la mirada en la luna
pero los pies en el suelo".
 
—Rubén Sada—(Altura)
Ya que no quieres la altura
préstame lo que no quieras,
cambio el suelo y sus barreras
por todo el cielo y su holgura.
No quiero más atadura
ni correa ni collar,
arrastrándome a la par
del polvo estéril del llano,
ya me hicieron ser gusano,
¡ahora quiero volar!

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Yo prefiero ser el tren
sobre el metal de la idea
y no el avión que aletea
por el aéreo sostén.
Se puede volar también
libre por un callejón
no necesito un avión,
soñando a grandes escalas,
puedo volar con las alas
rojas de mi corazón.
 
—Rubén Sada—(Altura)
Volar es la evolución
y de arrastrarme estoy harto,
tuvo alas un lagarto
y se convirtió en dragón.
Sobre el Andes un halcón
tiene la mirada aguda,
seguro y libre, sin duda
mira desde gran distancia,
es experto en vigilancia
para evitar “la huesuda”.

—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
En lo alto un edificio
tiene más valor que un ave
porque se arrastró y ya sabe
lo que vale el sacrificio.
Volar es el artificio
de quien sin saber gatear
quiere las nubes tocar
como sol en primavera
cuando no puede siquiera
ni dos metros caminar.
 
—Rubén Sada—(Altura)
Es la insípida llanura
la epidermis anodina
que aburre de acá a la China
por su barrosa incultura.
Yo preferiría altura
y alzar mis versos al viento,
volar sobre el firmamento
en la pléyade lunar,
ya probé de caminar
en la selva de cemento.

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
China sacudió el pulmón
como el polvo en el camino
pero la epidemia vino
en el ala de un avión.
Yo sigo con mi opinión
sin entrar en una guerra
donde este virus se aferra
a parar el porvenir,
mi poeta va a seguir
con los pies sobre la tierra.
 
—Rubén Sada—(Altura)
Imprimir huella en la tierra
será hundirse en su tenor:
deja huella un dictador
y empuja al pueblo a la guerra.
Prefiero la que se aferra
al viento y cumple su rol,
una huella tornasol
que brinde gran luminancia,
del suelo tomar distancia
e imprimir con luz de sol.

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Yo nunca en la huella mía
voy a usar el triste modo
de creer saberlo todo
del arte y la poesía.
Con hilos de fantasía
no remiendo pantalones,
el que a malas intenciones
pone veneno en su empeño,
ni tan siquiera es el dueño
de sus propias emociones.

—Rubén Sada—(Altura)
¡Acompáñame a volar,
querido amigo Reinaldo!
Que ya tengo poco saldo
en este triste lugar.
Tú, que has sabido emigrar,
enséñame tu camino,
porque yo de peregrino
todavía no sé nada,
no tiene experiencia Sada
en enfrentarse al destino.

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Si quieres tocar la altura
del paisaje celestial
abriré en mi parietal
mis dos alas de cultura.
Yo puedo con mi estatura
llevarte al mejor destino,
soy como el chita felino,
el mago del terraplén,
que corre y vuela también
sin alas por el camino.
 
—Rubén Sada—(Altura)
Junto a Joel en el mar,
tú en la tierra y yo en los cielos,
hermanaremos anhelos
que al orbe hacen suspirar.
Alzaremos un altar
que al verso será fecundo,
en lo alto, en lo profundo
cultivaremos vergel
y que el estilo Espinel
dé vueltas por todo el mundo.

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Soy como el calor de abrigo,
más que nadar y volar,
prefiero diez pasos dar
para abrazar a un amigo.
Cuando improviso contigo
la mente se me ilumina,
mi décima campesina
no sabía en mi terreno
que había un poeta tan bueno
en la lejana Argentina.
 
—Rubén Sada—(Altura)
Yo soy solo un aprendiz
de los versos de un cubano...

 
—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Quien tiene el techo de guano
en su bohío es feliz
 
—Rubén Sada—(Altura)
Con la sabia directriz
de la verba improvisada...

—Reinaldo Figueroa—(Llanura)
Subí a la cima elevada,
tú bajaste hasta mi heraldo...
 
—Rubén Sada—(Altura)
¡Extrañaba esto, Reinaldo!
Te agradece Rubén Sada.

 
©Reinaldo Figueroa, Rubén Sada y Joel Márquez Sánchez. 4/11/2020.

LA FUGA DE UNA MUSA (Diálogo en décima espinela)

 


LA FUGA DE UNA MUSA

 

—Rubén Sada—
Yo cuando no tengo nada
para anotar, se me vuela
la paloma y la espinela
y la musa está finada.
Prefiero verla atrapada,
que se queje y me demande,
si la libero se expande
y el vacío no soporto,
pues más vale lápiz corto
que mala memoria grande.
 
—Joel Márquez Sánchez—
Yo tengo mala memoria
eso me resulta amargo,
yo lo acepto y sin embargo
así he pasado a la historia.
A veces hago notoria
mi humilde capacidad,
y sé que en la inmensidad
de las páginas blanqueadas
de las libretas sagradas
tengo una oportunidad.
 
—Rubén Sada—
En la jaula de un papel
yo encarcelo a mi paloma,
desmenuzo su genoma,
su ADN de nivel.
La confino en mi cuartel,
le doy mimos, alimento,
amor, fe, conocimiento
y si aún así se vuela
transportará mi espinela
a los efluvios del viento.
 
—Joel Márquez Sánchez—
Tú eres científico, Sada,
que el genoma de tu ave
se convierte en nuestra clave
en la rima improvisada.
Se me hará de madrugada
si despierto a mi inconsciente,
y voy preparando al ente
que tengo por escritor
para que haga el honor
de tenerlo aquí presente.
 
—Rubén Sada—
En una jaula impoluta
que mi lapicera mancha,
mi paloma luce ancha
y un gorjeo me tributa.
Cuando se escapa, me enluta
acongojando mi aliento,
pierdo un verso, sentimiento...
¡Vuelve, musa fugitiva!
Si te comportas altiva
lanzaré mi llanto al viento.

—Joel Márquez Sánchez—
Que no se fugue la musa
que nos da la inspiración;
sino, esta redacción
se va a quedar inconclusa.
Mi memoria se rehúsa
en decrecer el nivel,
y aunque no tengo papel,
ni lápices a mi lado
me obligo a estar inspirado
por respetar a Espinel.
 
—Rubén Sada—
Si tu musa se te fuga
y no la puedes cazar,
acompañaré tu andar
cual mariposa y oruga.
Y si el papel se te arruga
mi musa te prestaré,
para que los dos de a pie
intentemos conquistarla,
si no pudiste atraparla
amigo, ¡te ayudaré!
 
—Joel Márquez Sánchez—
Ayúdame por que el viento
invernal se la llevó
y escribir no puedo yo
si vos no me presta aliento.
Una musa es el sustento
del poeta enamorado,
pero como me he quedado
solo frente a la pantalla
en mi neuronal batalla
me siento ‘desinspirado’.
 
—Rubén Sada—
Si el frío te ‘desinspira’
seré el sol de tu palabra,
seré el torrente que labra
la roca que al río mira.
Seré espada a la mentira
y el fuego de tu volcán,
la inspiración será el plan
para no tener calambre,
habrá abundancia y no hambre
de décimas como el pan.
 
—Joel Márquez Sánchez—
Haz que el sol de tu bandera
venga hasta mí a rescatarme
porque no quiero quedarme
como una estatua de cera.
Me pondré mi guayabera
a ver si logro escribir,
porque sino voy a ir
sin inspiración... sin nada,
a quedar sobre la almohada
que me obligará a dormir.

—Rubén Sada—
Y ya ves lo que ha pasado,
que de una simple chispa
más pequeña que una avispa,
todo el bosque se ha incendiado.
Repentismo improvisado
de alto nivel de escritura,
ha iluminado la oscura
escasez de inspiración,
con otra conversación
que nos regala cultura.
 
—Joel Márquez Sánchez—
La cultura nos regala
a través de la lectura
una verbal contextura
por cada rima en el ala.
nuevamente se me instala
una décima exquisita,
y todo aquel que recita
y todo aquel que revive
en todo lo que se escribe
tiene una fuerza infinita.
 
—Rubén Sada—
Con esta fuerza infinita
me despido cordialmente...
 
—Joel Márquez Sánchez—
para darle a nuestro ambiente
toda la palabra escrita.
 
—Rubén Sada—
La atrapamos exquisita
a la musa en un vergel...
 
—Joel Márquez Sánchez—
Y sin tener un dintel
para fijar una entrada...
 
—Rubén Sada—
Estuvieron Rubén Sada
y de México, Joel.
 
© Rubén Sada y Joel Márquez Sánchez.
3/12/2020.

3 de diciembre de 2020

CIMA

 

CIMA

El triunfo no ha de ser
galardón de algún cualquiera
es para el que persevera
con constancia y proceder.
Si hay esfuerzo es menester
que la fuerza no reprima,
no hay cansancio que no oprima
pero mejor ir de a un paso,
aún si hay tropiezo o fracaso
no impide alcanzar la cima.
© Rubén Sada. 3/12/2020.

2 de diciembre de 2020

YO VOY A SER TRADUCTOR - Diálogo Poético

 

YO VOY A SER TRADUCTOR

Diálogo Poético

 

—Rubén Sada—
Políglota quiero ser
o aunque sea multilingüe,
para traducir tu pingüe
poesía rosicler.
Y con versos florecer
dando respuesta a tu verso,
para acariciar el terso
terciopelo de tu alma,
y responder con mi palma
tu lenguaje de universo.

Joel Márquez Sánchez—
Yo voy a ser traductor
de su cultural versada
para que cada mirada
tenga un nivel superior.
Me busco en el interior
su repertorio brillante,
y aunque de mí este distante,
hoy gracias a la poesía,
puedo sentir cercanía
por su rima fascinante.

—Rubén Sada—
Yo voy a ser traductor
de tu palabra rimada,
y a tu rima enamorada
la rimaré con amor.
Traduciré toda flor
que se halle en tu poema,
con la más preciosa gema
que el tiempo jamás marchita,
y a las nieves de tu ermita
traduciré en sol que quema.

—Joel Márquez Sánchez—
Yo voy a ser traductor
de tu silencio y tu ruido
donde se escucha el latido
rítmico del ruiseñor.
Voy a llevarme el frescor
del continuo amanecer,
y en el camino de ayer
haré un puente del presente
para que toda la gente
aquí nos puedan leer.

—Rubén Sada—
Yo voy a ser traductor
de tu genio y tu palabra,
en una roca que labra
con cinceles mi escritor.
Traduciré tu fulgor
que hasta al astro rey deslumbra,
la luz gris de la penumbra
cambiaré en policromía,
traducir tu poesía
es lo que a mi alma alumbra.
—Joel Márquez Sánchez—
Yo voy a ser traductor
de tu bandera en el mundo
y así se vuelva fecundo
todo nuestro alrededor.
Pondré en mi verso el rumor
que un sinsonte me improvisa,
y en la celeste cornisa
por cada nube que existe
voy a colocar alpiste
con atisbo de sonrisa.

—Rubén Sada—
Yo también quiero ese puente
que al idioma no es barrera,
donde no existe frontera
entre oriente y occidente.
Con la décima esplendente
voy a ser tu traductor,
y en un vuelo de confort
llenaremos el espacio
de versos color topacio
allá en la Nube de Oort.

—Joel Márquez Sánchez—
Voy a ser su traductor.
¿En qué idioma lo traduzco?
Conteste mientras yo busco
versos en mi ordenador.
Usted será mi mentor
de estratosférica talla,
pues yo sé que en la batalla
cotidiana simplemente
coloca en mi subconsciente
una lírica medalla.

—Rubén Sada—
Yo voy a ser traductor
de todo lo que te aterra,
y a los hierros de la guerra
forjaré arado y sudor.
Cambiaré sangre y fragor
de la infecunda batalla
por versos en la pantalla
que se basen en la fe,
luego me aseguraré
que merezcas la medalla.

—Joel Márquez Sánchez—
Aunque yo no me merezca
su medalla, mi estimado,
traduciré con agrado
todo lo que usted me ofrezca.
Para que mi verso crezca
voy a traducir: su cuento,
su genial conocimiento
en la décima espinela,
su inusitada acuarela
que esboza nubes al viento.
—Rubén Sada—
Si esbozo nubes al viento
quisiera que tú seas ave,
y emprendas un vuelo suave
junto a mí en este momento.
Sinceridad, sentimiento
desde el norte al sur austral,
un sinsonte y un zorzal
volando en azul de seda,
entre el aire que se hospeda
en un cielo de percal.

—Joel Márquez Sánchez—
Entonces traduciré
esta distancia en un cielo
por donde se mira el vuelo
de nuestras aves con fe.
Por siempre recordaré
sus alas en mi portal,
y por el cielo virtual
que por ahora habitamos
con versos nos acercamos
como si fuese real.

—Rubén Sada—
Plurilingüe y traductor
soy, si no se me complica,
pues tu estrofa especifica
un ingenio inspirador.
Cuatro alas son el motor
para volar en la nube,
más alto que algún querube
que vuele sobre la bruma,
somos cerveza y espuma
el sabor que además sube.

—Joel Márquez Sánchez—
Es compleja la distancia
pero al traducirla a ella
el cosmos suelta la estrella
nítida de su elegancia.
No le demos importancia
a la distancia y volemos,
que si volamos seremos
en la libreta mundial
el hemisferio habitual
de nuestros versos extremos.

—Rubén Sada—
A cuatro alas despedimos
en este vuelo triunfal...

—Joel Márquez Sánchez—
El honorable ideal
que de Espinel aprendimos.

—Rubén Sada—
Por eso el gusto nos dimos
cantando en un decibel...
—Joel Márquez Sánchez—
Y los versos sin papel
se imprimen en la mirada...

—Rubén Sada—
Desde las letras de Sada
y los versos de Joel.

© Rubén Sada & Joel Márquez [Poetáfora] 02/12/2020.

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