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TEORÍA POÉTICA - PARTE B - "LA RIMA" (De Emilio Víctor Pineda)


b
   
la rima

¿qué es la rima?

Tipos de rima




B. LA RIMA

B.1. ¿QUÉ ES LA RIMA?

La rima es un recurso poético que consiste en repetir los sonidos finales de un verso en otros, con lo que se obtiene mayor sonoridad y ayuda a memorizarlos.
Nota: Se llama VERSO a cada renglón de un poema, que puede dividirse en estrofas.

B.2.TIPOS DE RIMA

Hay dos tipos de rima:

a)      Rima asonante

b)     Rima consonante

    B. 2.1. RIMA ASONANTE

La rima “asonante”, o rima pobre, como la llamaba Antonio Machado, consiste en usar palabras finales que posean iguales vocales a partir de la última vocal acentuada inclusive (con acento ortográfico o prosódico), por ejemplo:

Luna, suya, bruma, cuna, usa, una.
son palabras cuyas vocales finales son la u y la a, en este orden

Caña, habla, ama, acompaña, ala, guitarra.
son palabras cuyas vocales finales son la a y la a

Cuando, abajo, hiato, enviando, escualo, claro,
son palabras cuyas vocales finales son la a y la o, en este orden.

Veamos un ejemplo de un poema de rima asonante:

SEGUIDILLAS Y CANCIÓN

Para Doña María Hurtado, en ausencia de Don Gabriel Zapata su marido

Mátanme los celos
de aquel andaluz:
hágame, si muriere,
la mortaja azul.

Perdí la esperanza
de ver mi ausente:
Háganme, si muriere,
la mortaja verde.
Madre, sin ser monja,
soy ya descalza,
pues me tiene la ausencia
sin mi Zapata.

La mitad del alma
me lleva la mar;
volved, galeritas,
por la otra mitad.

Muera yo en tu playa,
Nápoles bella,
y serás sepulcro
de otra sirena.

Pídenme que cante,
canto forzada;
¡quién lo fuera vuestro,
galeras de España!

Mientras hago treguas
con mi dolor,
si descansan los ojos,
llore la voz.

Ausente de mi vida,
tú en agua, yo navego
en lágrimas de fuego
después de tu partida.

Esta mi voz perdida
dulce te seguirá, pues dulce vuela;
suspiros no, que abrasarán tu vela.

No de tu media luna
ha sido, Amor, flechada
saeta más alada
que la ausencia importuna.

Defensa hay sola una
contra su penetrante vuelo, y esa
el duro es mármol de una breve huesa.

(Luis de Góngora y Argote)

Veamos otro ejemplo:

YO DIJE QUE ME GUSTABA

Yo dije que me gustaba
-ella me estuvo escuchando-*
que, en primavera, el amor
fuera vestido de blanco. *
Alzó sus ojos azules
y se me quedo mirando,*
con una triste sonrisa
en los virginales labios.*
Siempre que crucé su calle
al ponerse el sol de mayo,*
estaba seria en la puerta
toda vestida de blanco*
                        
He marcado las rimas asonantes con asteriscos *.
(Juan Ramón Jiménez)


Veamos un ejemplo de un heptasílabo monorrimo

EN EL PARQUE LLORABA

            En el parque lloraba,
            con sus últimas lágrimas,
            el rocío del alba.

            Mi sombra se alargaba,
            desdibujada, lánguida.
            La hierba la mojaba.

            En el parque lloraban:
            el rocío del alba
            y el niño de mi alma.

(Emilio Víctor Pineda)

B.2.1.a. NOTAS IMPORTANTES:

1) Cuando en medio de dos vocales que forman la asonancia existe una vocal débil inacentuada, la diferencia es tan débil que se considera como que no existiera. Así son asonantes reina y condesa, turba y lluvia, amor y canción.

Es perfectamente válido emplear diptongos en la penúltima vocal, cuando ésta es fuerte:
Así podemos usar para rimar con la a, siempre que ésta sea penúltima, los diptongos ia y ua. De esa manera, riman en forma asonante las siguientes palabras:
cuando, abajo, hiato, enviando, escualo, claro.

 2) También se consideran asonante los esdrújulos trémulo y célico, donde las letras de las  sílabas intermedias pasan casi inadvertidas.

3)      A veces de llega a la libertad de rimar, por ejemplo, cáliz con trabes, útil con cruces
por la semejanza que existe entre las vocales inacentuadas e, i.

4)      También suelen asonantarse palabras graves con esdrújulas. P. ej. óptimo con  olmo, hábito con árbol.
5)      La asonancia persiste en palabras agudas aunque la vocal tónica vaya seguida de otra con la cual forma diptongo. Por ej. hay con está, queráis con andar, arrebol con voy.

B.2.2. RIMA CONSONANTE

La rima “consonante”, consiste en usar palabras finales que posean iguales letras (vocales y consonantes) a partir de la última vocal acentuada inclusive (con acento ortográfico o prosódico), por ejemplo:
Transparente, ausente, fuente, diferente, evidente, viviente, inminente.
son palabras que terminan en ente.

Cosa, rosa, hermosa, codiciosa, airosa, fosa, osa, luminosa.
son palabras que terminan en osa.

Día, melodía, vía, quería, veía, teñía, fantasía, decía.
son palabras que terminan en ía.

Veremos ejemplos de rimas consonantes en los siguientes tres sonetos de Francisco Luís             Bernárdez:

SONETO DEL AMOR UNITIVO

Tan unidas están nuestras cabezas
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,

que nuestros argumentos y razones
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y proporciones.

En el tablero de la vida vemos
empeñados a dos que conocemos,
a pesar que no diferenciamos,

en un juego amoroso que sabemos
sin ganador, porque los dos perdemos,
ni perdedor, porque los dos ganamos.

EL CANTO

Este río de amor que duele tanto
y que tanto consuelo proporciona
brota de un manantial remoto y santo
y recorre en silencio la persona.

Su corriente que alegra y emociona
va por zonas de júbilo y de llanto
hasta llegar a la secreta zona
donde se vuelve océano de canto.
En este inmenso mar, siempre desierto,
donde es inútil esperar más puerto
que el de un olvido cada vez mayor,

todo el hombre palpita y se resume,
como toda la tierra en el perfume
y en la forma callada de la flor.

SONETO DEL AMOR VICTORIOSO

Ni el tiempo que al pasar me repetía
que no tendría fin mi desventura
será capaz con su palabra oscura
de resistir la luz de mi alegría,

ni el espacio que un día y otro día
convertía distancia en amargura
me apartará de la persona pura
que se confunde con mi poesía.

Porque para el amor que se prolonga
por encima de cada sepultura
no existe tiempo donde el sol se ponga.

Porque para el amor omnipotente,
que todo lo transforma y transfigura,
no existe espacio que no esté presente.

Veamos otro ejemplo de un soneto con rimas consonantes:

LA POESÍA

Eres, por lo escondida y transparente         (1)
que estás en cada ser y en cada cosa,          (2)
como la fuente, sí, como la fuente,               (1)
que aunque escondida fluye y es hermosa.  (2)

Pero también estás tan evidente                   (1)
que la evidencia te hace misteriosa.             (2)
y eres densa y te muestras como ausente,    (1)
como la rosa, sí, como la rosa.                     (2)

Como una y otra simultáneamente,               (1)
para guardar tu esencia milagrosa               (2)
te vuelves una, siempre diferente.                 (1)

Y cuando el alma llega codiciosa                  (2)
te das en rosa si te busca en fuente,              (1)
te das en fuente si te busca en rosa.              (2)

            (Jorge Vocos Lescano)
            En este poema hay dos rimas consonantes, marcadas con (1) y (2).
Volveremos a tratarlo al considerar los sonetos.

Veamos otro ejemplo, esta vez de una Décima Espinela:

ARQUEROS DEL FRÍO

Unos arqueros del frío
a cinco nubes hirieron.
Las cinco nubes perdieron
agua como lleva un río.
Y eso no fue desvarío,
las plantas agradecieron
porque en sus ramas nacieron
brotes tiernos color verde,
que del agua nadie pierde,
y por el agua crecieron.

(Emilio Víctor Pineda)

NOTA 1. Las únicas excepciones permisibles son:
1) utilizar la “v” con la “b”, ya que en castellano ambas letras se pronuncian igual, no como en francés que suenan distinto.  Por ejemplo nave con cabe.
2)  la “g” con la “j” delante de “e” o “i”. Por ejemplo viaje con collage

NOTA 2.  No es aconsejable utilizar la “s” con la “z” o la “c” (antes de “e” o “i”), como están haciendo algunos poetas argentinos, porque si bien nosotros no diferenciamos ambos sonidos y pronunciamos siempre “s”, el sonido oficial de la “z” es diferente al de la “s” en castellano y en muchas regiones de España y de Hispanoamérica.

NOTA 3. No debe emplearse una misma palabra para usar como rima, salvo que sea necesario para el sentido del verso. Es totalmente admisible cuando la misma palabra es empleada con significado distinto por ejemplo vino (bebida) y vino (del verbo venir), sumo (del verbo sumar) y sumo ( lo más importante), pienso (del verbo pensar) y pienso  (forraje para animales).

Sin embargo, vemos que un gran poeta Jorge Vocos Lescano, que fuera miembro de la ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS, en el soneto “La Poesía”, que dimos como ejemplo, repite las palabras rosa y fuente en forma magistral. Como decimos siempre, el poeta tiene la licencia de no ceñirse estrictamente a las reglas cuando lo considera necesario y tiene el talento para lograr una poesía de calidad.

NOTA 4  Fray Luis de León hizo rimar la primera parte de una dicción final, colocando la segunda parte en el verso siguiente.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
con sol insaciable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

                        (de Vida Retirada)

NOTA 5

El lugar propio de la rima es el final de los versos. Sin embargo se han hecho otras combinaciones, como por ejemplo rimar el final de un verso con el medio del siguiente, por ejemplo:

            No hay sombras para ti, como el cocuyo,
            El genio tuyo ostenta su fanal;
            Y huyendo de la luz, la luz llevando,
            Sigue alumbrando
            Las mismas sombras que buscando va.

(Gutiérrez González)

Se ha rimado también la palabra final de un verso con la primera del siguiente.
También las dos sílabas finales de un verso con las dos iniciales del siguiente (eco).

Más usado es rimar el primer hemistiquio de un verso con el segundo.

Este sistema se usa a veces con sonetos, que se llaman aterciopelados, sobre el que daré un ejemplo mío:

EN BUSCA DE LA FUENTE

En la forma armoniosa de la rosa
fui en busca de una fuente a mi presente 
que siempre encuentro ausente o que me miente
llamando diosa a lo que es simple cosa. 

El alma osa buscar la más hermosa.
Mira insistente sobre un simple puente
con la existente sed del penitente,
y no encuentra a la hermosa ni a la diosa. 

Vano buscar de río o desvarío,
en pocas flores todos los colores,
en las noches sin luna la fortuna, 

¡que poco estío para el goce mío!
¡qué sinsabores por los corredores!
¡qué buscar rosa alguna y no hay ninguna! 

(Emilio Víctor Pineda)


B.2.3. RIMAS CONSONANTES Y ASONANTES EN UN MISMO POEMA

            Según Calixto Oyuela, esto debe evitarse, y hoy pasa por incorrecto.

            Calixto Oyuela admite el uso de consonantes y asonantes en una misma estrofa con tal              que un mismo verso no sea consonante con uno y asonante con otro de ella. Por ej.

            Murió de amor la desdichada Elvira,
            Cándida rosa que agostó el dolor,
            Süave aroma que el viajero aspira,
            Y en sus alas el aura arrebató.

(Espronceda)

Pero los poetas de la Edad de Oro admitían sin inconvenientes que los distintos grupos de rimas consonantes, de una misma estrofa, fueran asonantes entre sí. Por ejemplo:

            Y entre las nubes mueve
            Su carro Dios ligero y reluciente;
            Horrible son conmueve,
            Relumbra luego ardiente,
            Treme la tierra, humíllase la gente

(Fray Luis de León)

Y veamos el siguiente hermoso ejemplo de Juan Ramón Jiménez:

ANDANDO

Andando, andando;
que quiero oír cada grano
de la arena que voy pisando.
Andando, andando
deja atrás los caballos,
que yo quiero llegar tardando
-andando, andando-,
dar mi alma a cada grano
de la tierra que voy pisando.
Andando, andando.
¡Qué dulce entrada en mi campo,
noche inmensa que vas bajando!
Andando, andando.
Mi corazón es remanso,
ya soy lo que me está esperando
-andando, andando-
y mi pie parece cálido,
que me está el corazón besando.
Andando, andando;
¡que quiero ver todo el llanto
del camino que estoy cantando!

  (Juan Ramón Jiménez - Premio Nobel)


Como siempre, digo que un poeta con talento puede no ceñirse estrictamente a un precepto, si lo considera necesario.

Autor: Emilio Víctor Pineda

Vea también el soneto titulado "EN DEFENSA DE LA RIMA" de Rubén Sada.
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