Daniel Meyer.
ZUTANO
La noche y el silencio, me invitan a soñar,
Soñar que aquí te tengo, y que ya no te irás.
Caminaremos juntos por la orilla del mar,
Tomados de la mano, mil besos al azar.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Quizás ya no me quiera y me halla olvidado,
Donde estará, que hará, será feliz ahora.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Solo se que la noche me recuerdan sus besos,
Su ternura, su aliento, su vos diciendo te amo.
Más yo como si nada, deje que se alejara,
Sin pensar que perdía, lo que mi alma anhelaba.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Mas recuerdo su pelo, su cuerpo con su aroma,
Y mi corazón brinca, como caballo en doma.
Mis pensamientos confusos, me torturan ahora,
Mas no se si buscarla o quedarme en las sombras.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Pero fueron felices los años que pasamos,
Ella era mi vida y yo quizás también lo fui,
Creo que fui importante, al menos lo sentí,
Recordare las noches de pasión y ternura,
Quizás ya ni se acuerde, quizás fui su aventura.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Pero si no me ama, no volverá a mi lado,
Es cierto que e llorado por haberla perdido,
Mas con mi confusión, ella de mi se ha ido,
Quizás vuelva a mi lado, quizás la e perdido,
Como saber si me ama, o ya pase al olvido.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.
Su sonrisa, su rostro, la veo a toda hora,
No abandonan mi mente y mi alma la llora,
Quizás yo no la quise, como la amo ahora,
Al irse de mi vida me dejo solo sombras,
Grito al viento su nombre, con mi vos quebrantada,
Y el viento me responde, que ya no queda nada.
No sé cuanto la quise y menos cuanto la amo.














